Complejo de pobre en Navidad: no dejes que el dinero te acompleje

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Primero nos vendieron la Navidad como una época de paz. Luego nos vendieron su faceta de conmovedora reunión familiar. Y ahora nos han vendido la Navidad más consumista. El caso es vender.

Lamentablemente, el derroche económico al que nos lleva la Navidad tal y como la conocemos no está al alcance de muchos bolsillos. En esta época puede aparecer el complejo de pobre. Pero en nuestro diccionario de complejos tenemos la clave para superar el complejo de pobre en Navidad.

Por qué en Navidad aparece el complejo de pobre

El complejo de pobre es uno de los complejos sociales más habituales que está presente durante todo el año pero que se recrudece en la época navideña. En Navidad parece de obligado cumplimiento hacer regalos a unos y a otros, estrenar ropa de fiesta con la que acudir a las fiestas de Navidad, la de la empresa, la de los amigos, la de los primos, la del Instituto...

También es obligatorio decorar la casa con algún árbol, belén y con la presencia de algún Papá Noel. La mesa debe estar repleta de comida especial y vino abundante para regar los manjares. Toda esta parafernalia navideña tiene un precio. Un precio elevado que cada vez más familias son incapaces de afrontar. Es entonces cuando aparece el complejo de pobre, un complejo más frecuente de lo que desearíamos.

Que la crisis haya afectado a un gran número de personas o que la mayoría de las familias hayan visto transformadas sus vidas no evita que aparezca este complejo de pobre en Navidad por no poder gastar todo el dinero que exige el evento. Y junto al complejo de pobre surge el complejo de inferioridad por sentirse incapaz de llevar el mismo tren de vida que los demás.

Cómo superar el complejo de pobre en Navidad

Si observas a tu alrededor, verás que la mayoría de la gente ha reducido sus gastos navideños. Esto no quiere decir que hayan renunciado a disfrutar de la Navidad, sino que han aprendido a vivirla de otra forma y poco a poco empiezan a entender el verdadero significado de estas fechas que no es precisamente dejar la cuenta corriente a cero.

Tu complejo de pobre no te permite analizar la situación con objetividad, pero puedes estar segura de que cada vez más personas se encuentran en tu misma situación. Cuando es mayoría la gente que no puede arrasar con los comercios navideños, se impone un cambio de perspectiva. Una Navidad alternativa. Si eres de las que necesita vivir la Navidad como una época especial, no tienes que renunciar a ello por falta de dinero.

Imaginación e ilusión son los motores fundamentales para crear una Navidad especial para ti y para tu familia. No, no puedes gastar dinero, pero seguro que tienes un montón de buenas intenciones para derrochar con los tuyos. Desengáñate de una vez, porque el mejor regalo que puedes hacer en Navidad es hacer que los tuyos pasen unos días inolvidables. Y para eso no hace falta dinero.