Cómo superar el complejo de inferioridad: nadie es más que nadie

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Si a veces piensas que no estás a la altura, si crees que las personas que te rodean son mejores que tú y si cada día que pasa te sientes inferior a tus amigos, ten cuidado porque puedes estar sufriendo uno de los complejos más frecuentes: el complejo de inferioridad. Superar este complejo es difícil porque seguramente lo llevas arrastrando desde la infancia. Pero difícil no significa imposible. Descubre cómo superar el complejo de inferioridad.

Qué es el complejo de inferioridad

Sentirse inferior a alguien en algún campo de la vida es perfectamente normal. Hay personas más válidas que otras para algunas cosas determinadas. Pero eso no les convierte en mejores personas ni mucho menos en personas más válidas. Las personas que sufren complejo de inferioridad lo hacen a nivel global, se sienten menos que los demás, como si tuvieran menos importancia como personas.

En el fondo deberíamos saber que nadie es más que nadie, que no soy menos importante por tener la nariz grande, por ser demasiado tímida, por estar gordita, porque me pongo a sudar en cuanto aparecen los nervios, porque tengo una verruga, porque tartamudeo, porque soy de clase social baja o porque tengo un trabajo poco valorado. En el fondo lo sabemos, pero la inseguridad y nuestros propios temores no nos dejan ver la realidad.

El complejo de inferioridad generalmente se origina en la infancia por haber crecido con un refuerzo negativo que dañaba la autoestima. Si el mensaje que oías durante la infancia era el de que no valías para nada, que eras tonta, que eras fea o que eras una inútil, es muy posible que tu vida de adulta sea la de una persona acomplejada. Pero todos los complejos se pueden superar.

Cómo superar el complejo de inferioridad

Para superar el complejo de inferioridad es necesario tomar contacto con la realidad. El pensamiento que te genera la sensación de inferioridad es un sentimiento irreal que debe desaparecer. Pero ¿cómo? En los casos más graves se necesitará terapia psicológica, pero en líneas generales, el complejo de inferioridad se resuelve mejorando la autoestima.

Necesitarás recuperar la confianza en ti misma y aprender a valorarte en su justa medida. Tener personas a tu lado que te recuerden que vales mucho, que vales tanto como los demás, puede ayudarte a desechar esa imagen distorsionada que tienes sobre ti misma. Una vez que aprendas a aceptarte con esos defectos que te empequeñecen es el momento de recordar que tú también eres una persona importante.