Guía para subir la autoestima: aprende a decir 'no'

Negarse a algo es tan difícil como necesario para hacerte valer

Laura Sánchez

Aprende a decir no y mejora tu autoestima

Cuando vives sujeta a la opinión de los demás, deseas agradarles en todo. Es por eso que las personas con problemas de autoestima se creen incapaces de decir "no". Negarse a algo es tan difícil como necesario para hacerte valer y que la gente te respete, por eso es preferible pasar un mal trago antes que aceptar cualquier petición. Mejora tu autoestima aprendiendo a decir "no".

Por qué no decir "no"

Sabes que tienes derecho a decir "no", sabes que deberías decir "no" y, sin embargo, terminas aceptando por miedo al rechazo y por inseguridad. También temes que si dices "no" la persona que está pidiendo ese favor va a dejar de aceptarte. Todo lo contrario. La mayoría de las personas prefieren tratar con personas seguras de sí mismas y que se hacen valer.

Pero todo eso lo sabes. Sabes que deberías negarte, aunque algún misterioso pensamiento automático hace que salga de tu boca un sí. Porque tal vez la otra persona reaccione mal, se enfade contigo o deje de contar contigo. Piensa un momento si merece la pena tener cerca a personas egoístas que se aprovechan de tu incapacidad para decir "no".

Fíjate también en todas esas personas que se niegan a hacer algo que no quieren hacer, con decisión, con firmeza y que no pierden a sus amigos con esa actitud, ni tienen problemas con el jefe, ni se convierten en la oveja negra de la familia. Tú también puedes hacerlo. Tú también puedes decir "no".

Cómo aprender a decir "no"

Puedes tomarte el aprendizaje del "no" como un ejercicio para mejorar la autoestima que te ayudará a sentirte más segura de ti misma, a ser más decidida y a sentirte mejor contigo misma. No hace falta que a partir de este momento te niegues a todo por sistema. Descubre tus necesidades y hazte valer, porque si no quieres hacer algo, no tienes por qué hacerlo.

Comienza a practicar con las personas más cercanas. Sin necesidad de que suponga una ruptura familiar, si el próximo domingo no te apetece ir a comer a casa de tus padres, llama y avísales que tienes planes. Mantente firme en tu decisión. Puedes seguir practicando el "no" con tu pareja, cuando te cargue con toda la responsabilidad de las tareas domésticas, di "no" y negocia.

Si tu mejor amiga te pide que le hagas de canguro todos los viernes por la noche, tal vez es el momento de decir "no" y empezar a vivir tu propia vida. Si tu jefe te pide que hagas tareas que no te corresponden, empieza por marcharte del trabajo a tu hora y no dos horas más tarde. Poco a poco, irás descubriendo que empiezan a tratarte de otra manera, con más respeto, con más cuidado, con más valor.