Automasajes: técnicas para hacerte masajes a ti misma

Automasajes para relajarnos

Todas conocemos los beneficios de un buen masaje. Alivia tensiones, elimina el estrés, favorece la circulación, reduce dolores y además elimina toxinas y células muertas. Pero muchas veces no tenemos a nuestro lado a una persona dispuesta a darnos el masaje que necesitamos y no siempre podemos pagarnos un profesional, y menos en estos tiempos que corren con la crisis apretando nuestra economía cada vez más. Por eso es conveniente conocer las técnicas del automasaje. Evidentemente no será lo mismo que si acudes a un profesional, ni podrás llegar a todas las partes del cuerpo, pero si lo pruebas seguro que repites.

Preparada para el automasaje

Para que el masaje haga su efecto relajante, estimulante o incluso terapéutico es fundamental preparar el entorno. Procura hacerlo en un lugar cómodo, sentada en un sofá o recostada en la cama, dependiendo de la zona a masajear. Rodéate de un ambiente relajado y tranquilo, que te sea familiar y asegúrate de no tener interrupciones. Así que desconecta el teléfono porque es el momento de dedicarte tiempo a ti misma. Puedes poner una música de fondo relajante y algunas velas aromáticas, y sobre todo, olvídate de las prisas.

Lograrás un efecto mayor en tu automasaje si utilizas una crema hidratante o un aceite de masaje; los hay específicos para ayudarte a conseguir el efecto deseado, relajantes, estimulantes, activadores de la circulación, para aliviar contracturas...La cosmética se pone a disposición de tu cuerpo.

Técnicas de automasaje

Un correcto automasaje debe hacerse con la piel limpia y los músculos relajados. De una duración de unos 25 minutos, no hay que provocar dolor, sino que se debe ejecutar con movimientos suaves y acompañado de ejercicios de respiración.

Una vez sentada en la cama puedes empezar el automasaje por los pies. En esta zona debes hacer movimientos de fricción desde los dedos hasta el tobillo, deslizando las manos entre los dedos de los pies y amasándolos seguidamente por ambos lados.

Hay que incidir en las piernas por ser una parte del cuerpo que necesita especialmente reactivar la circulación. Se aplica el aceite y se fricciona la pierna en sentido ascendente. A continuación se recomienda practicar una enérgica vibración con las manos a ambos lados de la pierna. Este tipo de masaje se puede realizar también en glúteos, pecho, brazos, incluso en las manos. Y no tienes que olvidarte de la cara, pues es una zona que acumula no sólo impurezas, sino también estrés, cansancio y dolor.

Para relajar los músculos del rostro y aliviar el cansancio se debe realizar un masaje con movimientos suaves y lentos en sentido ascendente desde el cuello hasta la frente. Hay que hacer especial énfasis en la zona de la sien y en el contorno de ojos y no te olvides que el masaje facial requiere previamente una limpieza en profundidad.

Con un poco de práctica en la técnica del automasaje pronto descubrirás los beneficios de la fisioterapia con tus propias manos y podrás aliviar tensiones al llegar a casa.

Laura Sánchez  •  viernes, 13 de septiembre de 2013

DF Temas

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