10 evidentes síntomas del complejo de inferioridad

Cómo reconocer el complejo de inferioridad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Seguro que alguna vez has pensado en las cualidades de otra persona y te has sentido pequeña o poca cosa a su lado. Es normal que a veces salgamos perdiendo en las comparaciones, por eso sería mejor no hacerlas habitualmente. Reconocer nuestros defectos y debilidades no debe basarse en la comparación, sino en la superación. Aclaramos esto porque no es lo mismo sentirse a veces un poco menos capaz que otra personas que tener un complejo de inferioridad. Atenta a los síntomas de este terrible complejo.

Qué es el complejo de inferioridad

Un complejo es una serie de ideas o creencias distorsionadas acerca de nosotras mismas. Cuando se trata del complejo de inferioridad, te sientes poca cosa, poco válida, poco capaz. Ves a los demás como seres más aptos para todo, más felices, más inteligentes, más hábiles, más ingeniosos.

El complejo de inferioridad está estrechamente ligado a la baja autoestima, ya que estamos hablando de la pobre valoración que haces de ti misma. El origen de este problema puede estar en la infancia, pero también puede aparecer después de haber pasado una mala época con depresión o ansiedad.

Síntomas del complejo de inferioridad

Pero, ¿cómo saber si tienes complejo de inferioridad? Atención a los síntomas de que te sientes menos que los demás.

1 Comparas continuamente tu vida con la de otras personas.

2 Te fijas más en tus defectos que en tus virtudes como una forma de reforzar el complejo.

3 Te muestras cada vez más tímida y dudas de tus habilidades sociales.

4 Eres demasiado exigente contigo misma.

5 Eres perfeccionista hasta la obsesión.

6 Te ruborizas con facilidad cuando alguien te dice cualquier cosa.

7 Sufres problemas de ansiedad frecuentemente.

8 Tienes baja autoestima.

9 Te sientes insegura.

10 No te atreves a hacer cosas nuevas.

Cómo superar el complejo de inferioridad

A todo esto hay que sumar que a veces las personas que se sienten inferiores lo esconden bajo un complejo de superioridad, arrogancia y prepotencia. Pero en cualquier caso siempre se puede superar. Sin descartar la ayuda psicológica, hay algunas cosas que puedes tener en cuenta.

+ Evita las comparaciones. Nadie lleva la misma vida y nadie pasa por las mismas circunstancias en su vida. Céntrate en ti, no en los demás.

+ Refuerza tus características positivas, que tendrás muchas. Si no las encuentras, tendrás que practicar un ejercicio de introspección para conocerte mejor a ti misma.

+ Recuérdate al final del día algunas de las cosas que has hecho bien o de las que te sientes satisfecha.

+ Transforma el pensamiento irracional en pensamiento útil. De nada te sirve decirte "soy una inútil" o "no valgo para nada" porque además de no ser cierto, te están impidiendo sacar a la superficie tu mejor lado.

+ Refuerza tu independencia dejando de sentirte obligada a agradar a todo el mundo, aprendiendo a decir "no" y a tomar decisiones por ti misma, pensando en ti, en lugar de dejarte influir por la opinión de los demás.

Nunca olvides que nadie es más que nadie, que todas somos especiales y que nos debemos a nosotras mismas colocarnos en el lugar que nos merecemos, que es al mismo nivel que los demás.