Complejo por tener mucho pecho: ¿acomplejada o preocupada?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Muchas mujeres sueñan con un pecho voluminoso que las convierta como por arte de magia en mujeres más deseables y atractivas. Sin embargo, algunas de las mujeres a las que la naturaleza ha dotado con un pecho generoso, no tienen la misma opinión de lo que resulta sexy. Y es que también hay muchas mujeres acomplejadas por tener mucho pecho. Descubre en nuestro diccionario de complejos el complejo de tener mucho pecho.

Acomplejada por tener mucho pecho

Dicen que a los hombres les gustan las mujeres de pechos grandes. Dicen que a las mujeres también les gusta tener los pechos grandes. No son de la misma opinión todas esas mujeres que conviven con unos senos excesivamente grandes y les genera además de muchos complejos, numerosos problemas de espalda y cervicales.

Como ocurre con las mujeres que tienen el pecho pequeño, las mujeres con los pechos muy grandes también se sienten acomplejadas por su aspecto, no encuentran qué ropa ponerse y por más que intenten disimular el tamaño de sus pechos todas las miradas se centran en esos dos puntos concretos.

Los problemas de autoestima que genera el pecho grande son tan abundantes como el que genera el pecho pequeño y otros complejos físicos. Vivir acomplejada por tener mucho pecho supone además un problema añadido de salud, hasta tal punto que en algunos países como España, la sanidad pública cubre los gastos de la operación de reducción de pecho.

Cómo superar el complejo por tener mucho pecho

Como ocurre con muchos de los complejos físicos, la primera solución que se nos viene a la cabeza para superar este complejo es la cirugía estética. La operación de reducción de pechos solo deberías tenerla en cuenta por motivos médicos. En el resto de los casos, tu complejo se podría superar mejorando tu autoestima.

No es fácil establecer relaciones sociales cuando la mayoría de las personas no te miran a la cara. Tampoco es fácil mantener una autoestima saludable cuando la gente te define por el tamaño de tus pechos y no tiene en cuenta tu personalidad. Siendo el foco de atención tus pechos, el resto de tu persona queda invisible a los demás.

Para resolver esto tienes dos opciones: o bien te esfuerzas por sacar a la luz todas tus virtudes de forma que prevalezcan sobre el tamaño de tus senos o bien empiezas a ignorar las miradas de asombro y te planteas la valía de esas personas que no se molestan en descubrir tu interior.