Exagerar los errores y defectos disminuye la autoestima: relativiza

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

No lo podemos evitar porque la baja autoestima tiende a dramatizar. Pero en numerosas ocasiones hemos exagerado las consecuencias de algún error o reforzado nuestros defectos a costa de hacerlos aún más grandes. Si queremos mejorar la autoestima es el momento de eliminar el drama de nuestra vida. Relativiza para mejorar la autoestima.

El efecto de exagerar errores y defectos para la autoestima

Que tienes la nariz enorme, que has engordado, que no tienes estilo, que se te da fatal conocer gente, que no tienes temple para enfrentarte a tu jefe...algo de eso hay, por supuesto, pero si exageras tus puntos débiles lo único que vas a conseguir es boicotear tu autoestima y quedarte paralizada por la inseguridad. Vamos a ser realistas.

Todas las personas tenemos unas cualidades y unos defectos. Se trata de reconocer los puntos débiles y los fuertes en su justa medida. Trabajar para mejorar las debilidades y seguir trabajando para potenciar las fortalezas. Pero exagerar, nunca. Al exagerar tus defectos o las consecuencias de un error te sitúas en un plano de irrealidad que no hace sino contaminar tu autoestima.

Hay personas que exageran sus defectos "en broma", con un falso sentido del humor como si los tuvieran aceptados. Cuidado con esa delgada línea entre tomarse a risa una metedura de pata y machacarte por el error. Y mucho cuidado también con permitir que otros se burlen de tus debilidades, porque puedes estar rodeado de personas tóxicas.

Relativizar errores y defectos para mejorar la autoestima

Aunque siempre es conveniente aportar un poco de sentido del humor a una situación desastrosa, si utilizamos el humor en exceso estaremos consiguiendo resaltar ese error o defecto. Y ese no es el objetivo. El objetivo es darnos cuenta del error sin culpabilizarnos por ellos. Como humanas, a veces nos equivocamos y lo cierto es que no somos perfectas.

Una vez hayamos reconocido el error o el defecto, ¿qué hacemos con él?. Olvidarlo no es una buena opción, porque nunca se consigue del todo. Enfrentarnos a él no es tan difícil si conseguimos relativizarlo, quitarle hierro, minimizarlo. Rara vez las consecuencias de un error se convierten en un drama, como también rara vez alguno de nuestros defectos es tan terrible como lo hacemos nosotras.