Días de depresión: cómo evitar el desánimo en fechas señaladas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo iba bien. De pronto, un día empiezas a sentirte triste, desanimada y te das cuenta de que se está acercando la fecha. Y entras en una rampa de melancolía hasta que el día D pasa y recuperas el ánimo. Hay días que favorecen la depresión por ser el aniversario de un suceso triste o de una muerte, porque se acerca el otoño o porque empieza la Navidad. No te dejes vencer por los días de depresión.

Días depresivos

La depresión es un trastorno emocional que debe recibir un tratamiento adecuado, pero cuando te encuentras bien, animada, activa y con ilusión y de repente te caes en un pozo de tristeza ante la perspectiva de una fecha que te recuerda algo o a alguien que ya no tienes, evitarlo depende de ti. Porque hay veces que la depresión está en tu cabeza.

Tal vez sea el aniversario de la muerte de un ser querido, tal vez sufriste una operación quirúrgica que te marcó, tal vez te ocurrió algo traumático, tal vez se acerca la fecha en que tu relación se rompió. Esos días de depresión aparecen por un motivo muy concreto y es que no has superado el pasado. Cada año, el pasado vuelve para instalarse en tu estado de ánimo.

Hay otros días depresivos que son más generales. Muchas personas se deprimen ante la perspectiva de la Navidad o incluso en días concretos que no pueden soportar. Otras personas experimentan un bajó de ánimo importante en los oscuros días de lluvia o cuando se acerca el invierno o, muchas más, cuando se anuncia el otoño. Y es que el clima también afecta al equilibrio emocional.

Cómo evitar los días de depresión

Estos días de depresión o estos momentos concretos del años en los que se sufre un visible decaimiento, pero de forma temporal, pueden evitarse con un poco de voluntad, bastante autocrítica y muchas ganas de ser feliz. No puedes dejar que un recuerdo amargo se instale en tu vida aunque solo sea por unos días. Si no has superado el pasado, no vas a poder tener un futuro.

Lógicamente puedes y debes pedir ayuda psicológica si cada vez que se acerca el aniversario de la muerte de tu padre no puedes evitar la depresión, o si la angustia te paraliza los días claves de la Navidad, o si pasas San Valentín bañada en un mar de lágrimas. Pero tu fuerza interior es mucha, suficiente como para sortear esa tristeza. Sólo tiene que llegar a esa fuerza.

Piensa en todo lo que tienes a tu alrededor que te hace feliz, piensa en lo que aún no has conseguido como un impulso para seguir adelante, piensa en las personas que se han ido con admiración, pero sobre todo, cuando notes las primeras punzadas de melancolía en esos días de depresión, piensa en tus sueños.