Colitis nerviosa como consecuencia del estrés emocional

Andrea Collantes

El ritmo de vida al que nos enfrentamos a diario puede causar diversas afecciones en nuestro organismo. Someternos a altos niveles de estrés y una alimentación inadecuada puede derivar en enfermedades gastrointestinales.

Está demostrado que el estrés y los trastornos emocionales pueden producir una sobreactividad intestinal, dando lugar a enfermedades como la colitis.

La colitis es una inflamación del intestino, concretamente del revestimiento del recto o del intestino grueso que se traduce en síntomas como la diarrea, dolores abdominales y cólicos, o gases intestinales, entre otros.

Cuando los síntomas vienen acompañados de estrés, se conoce como colitis nerviosa por ello la única manera de tratarlo es aprendiendo a controlar y manejar el estrés cotidiano.

A quién afecta y cómo tratar la colitis

Según varios estudios realizados, el porcentaje de personas que padece esta enfermedad es mucho más elevado en mujeres que en hombres siendo la proporción total de personas que padecen colitis de cuatro mujeres por cada hombre.

Si durante un periodo de más de doce semanas se experimentan dolores e inflamación abdominal, cólicos, diarrea o estreñimiento puede ser un indicio de esta enfermedad.

El sedentarismo y los hábitos de alimentación inadecuados añadidos al estrés, es una combinación nada saludable para nuestro sistema inmunitario que puede verse altamente dañado.

La colitis nerviosa tiene fácil tratamiento, por ello debemos acudir a un especialista en cuanto notemos los primeros síntomas y no esperar a que derive en un problema mayor. Para ello, la ayuda de un psicoterapeuta es crucial para tratarla ya que si no eliminamos el foco causante nunca podremos acabar con el problema.

Además, una alimentación equilibrada y el ejercicio físico juegan un papel fundamental para manejar el estrés y evitar por tanto este tipo de enfermedades.