Soñar que te atrae alguien que no es tu pareja

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Conceptos como la seducción y la atracción pueden aparecer en tus sueños de forma más o menos sutil. Es el caso de soñar que te atrae alguien que no es tu pareja, un sueño que tal vez no llega a ser erótico pero que sin duda te dejará inquieta y con muchas dudas. Descubre en nuestro diccionario de sueños qué significa soñar que te atrae alguien que no es tu pareja.

Por qué te gusta otra persona en sueños

Tú estás feliz en tu relación de pareja y, sin embargo, una noche sueñas que te sientes atraída por otra persona. Las dudas aparecen nada más despertar, tal vez tengas problemas de pareja, tal vez estás pensando en ser infiel, tal vez simplemente estás confundida. Pero nada de eso, el significado de este sueño varía si la persona que te atrae es conocida o desconocida, pero en ningún caso habla de infidelidad.

Que sueñes que te gusta un desconocido habla de todas esas cosas que te gustaría hacer y que no te atreves porque estás demasiado sujeta a las ideas preconcebidas que los demás tienen sobre ti. No eres independiente y las opiniones de tu entorno te afectan demasiado como para comportarte de una forma auténtica. Como ves, la interpretación de este sueño es importante pero nada tiene que ver con la infidelidad o con tu vida sexual o afectiva.

Distinta interpretación encontramos si la persona que te atrae en sueños es conocida. Puede que sea un compañero de trabajo, un amigo, un amigo de tu novio o incluso alguien de tu familia. Si te tomas el sueño de forma literal puedes volverte loca y provocar un problema donde no lo hay. Porque generalmente los sueños en los que te gusta algún conocido solo indican que hay cierta distancia entre vosotros y quieres un acercamiento.

Este tipo de sueños que hablan de amor, de atracción o en los que te acuestas con alguien que no es tu pareja no deben alarmarte sobre tu situación sentimental. Son sueños con una intención clara y es la de que reflexiones sobre tus verdaderos deseos, no porque los tengas reprimidos, como diría Freud, sino porque aún no te has enfrentado a ellos. Pero esos deseos y esas necesidades no se refieren siempre al amor.