Consecuencias de la timidez en el trabajo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La timidez no solo afecta a las relaciones sociales y sentimentales, sino que también puede afectar a tu carrera profesional. Por eso es importante vencer la timidez y olvidarte de las inseguridades, para convertirte en una profesional firme, resolutiva y con capacidad de decisión. Porque las consecuencias de la timidez en el trabajo son muchas y pueden acabar con tu vida laboral.

Cómo te perjudica la timidez en el trabajo

Las personas que aceptan con resignación su timidez como un rasgo de su carácter que no pueden modificar están poniendo en peligro no solo su equilibrio emocional, sino también su vida laboral. Cuando hablamos de personas tímidas nos vienen a la cabeza personas poco habladoras, que esquivan la mirada, que no tienen muchos amigos y a las que rara vez se les ve en un evento social. Pero hay más consecuencias negativas de la timidez que pueden afectar a tu medio de vida.

Una persona tímida no se atreve a intervenir en una reunión de trabajo y eso la convierte en una empleada invisible. No aportar ideas nuevas en determinados tipos de trabajos puede hacer que te quedes estancada en tu puesto de trabajo o incluso que lo pierdas. Esta timidez se traduce en una falta de iniciativa y, por lo tanto, de tu valor como profesional.

También es frecuente entre las personas tímidas sentirse poco útiles a consecuencia de la baja autoestima. Esto hace que sean menos eficientes en su trabajo y que ni se planteen buscar una solución para resolver los problemas que puedan surgir. Ellas piensas que no vas a ser capaces. El caso es que en la gran mayoría de los trabajos se valora a la persona resolutiva y decidida y esas son precisamente las características que le faltan a una persona tímida.

Vencer la timidez en el trabajo no es fácil. No es fácil hacerte oír cuando no te atreves a hablar en público o cuando tu autoestima está tan baja que crees que no eres válida. Por eso para los casos de la timidez que empieza a afectar al trabajo siempre se recomienda una terapia en manos de un profesional. Porque lo que está en juego es tu trabajo.