Fumar aumenta las probabilidades de quedarse sordo

El tabaco incrementa el riesgo de sordera en un 60%

Olivia Blanc
Olivia Blanc Periodista

¿Sabías que existe una estrecha relación entre fumar y quedarse sordo? Un estudio realizado en Japón a más de 50.000 personas señala que el mal hábito del tabaco aumenta en un 60 % las probabilidades de quedarse sordo. Por suerte, este riesgo de padecer sordera o de no escuchar con claridad disminuye inmediatamente cuando la persona abandona el tabaco. Sin duda un riesgo más a añadir a la lista de consecuencias nefastas que el fumar tiene para el organismo. 

La relación entre el tabaco y la capacidad auditiva 

Dichas afirmaciones se han extraído después de analizar la capacidad auditiva de personas fumadoras y de aquellas que nunca antes habían tenido ningún tipo de contacto con el tabaco. Y de este estudio se desprende también que fumar aumenta el riesgo de perder la capacidad de escuchar entre el 20 y el 60 por ciento, además de dañar a órganos tan importantes como el corazón o el pulmón. 

Estas conclusiones se sacaron después de tener en cuenta la exposición al ruido ambiente, uno de los factores más importantes a la hora de producirse una pérdida de audición. Y es que fumar afecta tanto a la capacidad de escuchar sonidos de alta y como a los de baja frecuencia, pero la asociación con la pérdida de alta frecuencia fue mayor.

Alternativas al tabaco

Este estudio ha alertado a muchos fumadores del mundo que están cada vez más concienciados con la idea de despedirse del tabaco para siempre. Para ello, se está recurriendo a los cigarrillos electrónicos, y se cree, por ejemplo, que tres millones de británicos utilizan estos dispositivos. Aunque se piensa que es considerablemente más seguro que los cigarrillos de tabaco, su uso se ha relacionado a largo plazo con enfermedades del corazón y el cáncer.

Los cigarrillos electrónicos son una mezcla de líquidos aromatizados y nicotina para crear un vapor que es inhalado por el usuario como se fumaría un cigarrillo común. Esto dispositivos no usan humo tradicional, por lo que muchas personas asumen que son seguros para la salud. Sin embargo, el líquido en los cigarrillos electrónicos puede contener toxinas y carcinógenos nocivos, incluido el anticongelante, mientras que la nicotina de los mismos también tiene componentes adictivos y puede afectar el desarrollo cerebral en los adolescentes. 

Sin duda, la mejor alternativa al tabaco es no fumar nada.