Remedios caseros para el dolor de huesos

Marta Valle

Remedios caseros para el dolor de huesos

El dolor en los huesos supone una de las patologías más extendidas en la actualidad y causa de una profunda preocupación en aquellas mujeres que la padecen, debido a la evidente disminución en la calidad de sus vidas, así como la limitación que supone en la realización de sus tareas diarias. Aunque las molestias pueden localizarse en cualquier área del esqueleto, los casos más recurrentes suelen darse en las manos, en los dedos de las manos, en los pies y en las rodillas. Algunos de los síntomas derivados de esta problemática pueden ser tratados con remedios caseros.

Tratamiento de los dolores en los huesos con remedios caseros

Debido a sus propiedades, la cola de caballo puede ser un remedio casero efectivo para el tratamiento de los dolores en los huesos. Esta planta estimula la generación tanto de tejido óseo como de tejido conjuntivo provocando, a su vez, la creación del cartílago que podemos encontrar en las articulaciones. También resulta útil para potenciar la cicatrización de fisuras y de fracturas, así como para el tratamiento de casos de osteoporosis. La mejor forma para su preparación es a modo de infusión. De la misma forma, podemos utilizar la ortiga ya que, gracias a su capacidad diurética, ayuda a la eliminación del líquido que se encuentra depositado en las articulaciones inflamadas.

En los casos de artrosis, podemos usar un remedio casero muy habitual como es la infusión de romero. Esta planta dispone características antioxidantes, por lo que puede ser usada para contrarrestar y reducir el desgaste óseo que se genera en los cartílagos afectados por dicha enfermedad. El jengibre es otro producto que resulta extremadamente útil para disminuir el impacto del dolor, así como para desinflamar las articulaciones.

De forma externa también podemos aplicar una serie de remedios caseros de fácil preparación y que nos van a ayudar a reducir los dolores concentrados en nuestros huesos. De este modo podemos usar el aceite esencial de eucalipto, el jugo extraído de una patata fresca, el aceite de manzanilla, la hoja de la col y el aceite de romero.