Pedos vaginales: lo que nunca te han contado

Los gases por la vagina son más habituales de lo que crees

Olivia Blanc
Olivia Blanc Periodista

Pedos vaginales: lo que nunca te han contado

Sonrojo, susto, risa floja… Los gases que salen de repente de la vagina pueden cortar toda la excitación de un momento íntimo… o no. Convirtámoslos en una excusa para reírnos en lugar de hacer un drama de ellos. Esto es todo lo que nunca te han contado de los pedos vaginales.   

+ Qué son y por qué se producen los pedos vaginales

Flatulencias, pedos, gases, ventosidades… Llámalos como quieras, pero lo cierto es que ese sonido parecido a un pedo que sale de tu vagina tan solo es aire que, por algún motivo, se ha metido por la cavidad de tu vagina y que está saliendo. Lo más habitual es que este aire entre y salga durante la penetración sexual.

+ Los pedos vaginales no son pedos como tal

Estos invitados inesperados que aparecen en algunas relaciones sexuales no son exactamente pedos o, al menos, no son iguales que los que viene de un poco más atrás. Aunque suenen parecido, los pedos vaginales son aire que entra en la vagina y, por lo tanto, no tienen por qué dar asco.

Lo que nunca te han contado de los gases vaginales

+ Son unas flatulencias que no tienen mal olor

Como no tiene nada que ver con el sistema digestivo, las flatulencias vaginales no huelen mal. No hay que verlo como algo sucio porque, insistimos, se trata solo de aire que ha entrado en la vagina y que ahora tiene que salir.

+ Los gases vaginales no se pueden controlar

No se puede controlar cuándo van a salir las flatulencias sexuales, igual que no se pueden aguantar. De hecho, los pedos vaginales aparecerán sin previo aviso, es decir, no sentirás eso de ‘me están entrando ganas de tirarme un pedo’.

+ Aunque tus amigas no hablen de ellos, a ellas también les salen

No estás sola. Aunque tus amigas no hablen de ello, porque puede ser un tema de conversación incómodo para mantener mientras estáis tomando un café, a ellas también les ha ocurrido en alguna ocasión. Son habituales y no hay ningún motivo para avergonzarse de ellos.

¿Has sentido alguna vez flatulencias o pedos vaginales?

+ No son el síntoma de una enfermedad

Las flatulencias vaginales no son un síntoma de que algo malo está ocurriendo en tu pareja. Esto no significa que no tengas que mantenerte alerta de otros síntomas que sí que podrían indicar infecciones o enfermedades: olor demasiado fuerte, un color extraño, inflamación…

+ Ciertas posturas sexuales pueden ayudarte a reducirlos

Evitar los pedos vaginales es cuestión de ensayo y error. Prueba distintas posturas sexuales para identificar cuáles son las que te producen más pedos vaginales. Por ejemplo, hay mujeres que notan un aumento de estas ventosidades cuando son penetradas mientras colocan las piernas sobre los hombros de su pareja, que está tumbada sobre ellas. Otras, señalan a la postura del perrito como principal causante. Vas a tener que practicar mucho sexo para descubrir qué es mejor para ti…

+ Sin embargo, no mejorarán con la alimentación

Como ya te hemos dicho, no tienen nada que ver con los gases habituales. Por lo tanto, no están relacionados con el funcionamiento del sistema digestivo y evitar cierto tipo de alimentos no es ningún motivo para que desaparezcan. Puedes tomar un buen platos de garbanzos tranquila porque no se van a traducir en pedos vaginales.   

 Qué son los pedos vaginales, también conocidos como ventosidades de la vagina

+ Puede ocurrir en el sexo, o no

Aunque lo más habitual es que los pedos vaginales tengan lugar durante la penetración, o quizá sea este el momento en el que somos más conscientes de que ha pasado, pueden pasar en cualquier momento. Cuando estás excitada, la vagina tiende a dilatarse y, por lo tanto, hay más hueco para que entre el aire.

Si tu cuerpo adopta una postura extraña, por ejemplo, al practicar yoga, también podría entrar aire en tu vagina que, al salir, podría convertirse en un gas vaginal.

+ Los ejercicios de Kegel, tu nueva rutina

Tener los músculos de la vagina bien fortalecida es bueno para todo, incluso para evitar los pedos vaginales. Los ejercicios de Kegel o las bolas chinas pueden ayudarte a mejorar el estado de tu suelo pélvico y, de paso, disfrutar más de tus orgasmos… ¿Se puede pedir algo más? Se trata, también, de reeducar el perineo para evitar este tipo de ventosidades que salen de la vagina.

 

+ Tómatelo como algo divertido

No hagas un drama. No pasa nada por sufrir un pedo vaginal, incluso en el momento más romántico e íntimo con tu pareja. Demuestra que eres capaz de aplastar todas tus inseguridades y ríete de lo ocurrido. Al menos, harás que ese polvo se convierta en inolvidable…