Qué le ocurre a tu vagina con el paso de los años

Los genitales femeninos no se libran de los cambios producidos por la edad

María Fernández

Qué le ocurre a tu vagina con el paso de los años

Seguro que has escuchado una y mil veces de la boca de tu madre algo como: ‘aprovecha que con los años…’ o ‘¡bendita juventud!’. No te lo creías, pero con el tiempo le has acabado dando la razón. Ya no estás como hace 10 años, ¿verdad? ¡Y cómo ha cambiado tu cuerpo en comparación a hace 20! Pero, ¿sabes qué? Sigues estando igual o más divina. Nada en tu cuerpo se escapa a estos cambios, ni siquiera tus genitales. ¿Sabes qué le pasa a tu vagina con el paso de los años?

El cambio en la vagina con los años

En primer lugar debes tener en cuenta que cada mujer es un mundo, por lo que la clasificación por décadas puede cambiar debido a enfermedades, el ejercicio físico realizado por cada una, la predisposición genética, embarazos, etc,

+ Tu vagina en la infancia y pubertad

Durante el primer mes de vida, los estrógenos maternos se reflejan en los genitales del bebé. Según pasan los años, van transformando su apariencia debido a las hormonas sexuales hasta la pubertad, una etapa que podríamos considerar desde los 8 hasta los 15 años. Es en este tiempo, la vagina madura para preparar su función reproductiva.

+ Tu vagina a los 20 años

Tu vagina a los 20 años

A esta edad la vagina ya tiene la forma madura y el tamaño adulto. La mujer de 20 años puede notar que su vagina varía con los cambios de peso o si sufre alguna infección o enfermedad de transmisión sexual. Durante la menstruación, el pH de la vagina podría aumentar ligeramente. Por otro lado, algunas píldoras anticonceptivas podrían causar cierta sequedad.

Durante esta década, si no se ha hecho antes, es importante establecer unas pautas de higiene íntima que se conviertan en hábitos durante el resto de la vida. Por ejemplo, hay que evitar el abuso de la limpieza, los jabones poco apropiados, la ropa interior sintética, etc.

+ Tu vagina a los 30 años

Tu vagina a los 30 años

Las mujeres de más de 30 años podrían notar que los labios mayores de la vagina han reducido su grosor debido a que la grasa subcutánea tiende a disminuir con el paso de los años. También es habitual que los labios internos se vuelvan un poco más oscuros.

Además, ser madre (que puede ocurrir antes o después de la década de los 30) cambia la vagina. Por ejemplo, durante el embarazo el color suele cambiar. Según el servicio británico de salud (NHS), puede sentirse que es más ancha, seca y que está dolorida durante algún tiempo tras el parto. Es posible que la vagina no vuelva nunca a ser exactamente igual que antes de dar a luz, pero los ejercicios de suelo pélvico son muy útiles para tonificar. Este tipo de movimientos te ayudarán a prevenir las pérdidas de orina, pero también a sentir más placer durante las relaciones sexuales.

 

Por otro lado, las mujeres que están dando el pecho, además, podrían sentir más sequedad dado que los niveles de estrógenos son más bajos.

+ Tu vagina a los 40 años

Tu vagina a los 40 años

A los 40 años la vagina sufre ciertos cambios debido al paso del tiempo y en preparación a la menopausia. Es posible que durante esta década, sobre todo al final, los periodos menstruales podrían empezar a espaciarse. Los niveles de estrógenos suelen bajar y, con ello, su elasticidad. También podrías notar que tu lubricación ya no es igual que siempre.

+ Tu vagina a partir de los 50 años

Tu vagina a los 50 años

A los 50 años, la mujer se enfrenta a uno de los mayores cambios de su cuerpo. La menopausia suele llegar durante esta década y, con ella, todos los cambios físicos que esta entraña. En primer lugar, la regla empieza a espaciarse hasta que deja de producirse. Las paredes vaginales adelgazan y son menos elásticas porque sigue disminuyendo la grasa subcutánea.

Según Miranda Farage, investigadora en la Clínica de Ciencias Femeninas de la Compañía Procter & Gamble de Ohio para El País, entre el 40 y el 55% de las mujeres sufren de atrofia de la mucosa vaginal, es decir, que esta se vuelve fina y seca reduciéndose la lubricación. Pueden aparecer algunas canas en el vello púbico, que tiende a tener menos densidad.

Esta nueva situación en la vagina hace que el riesgo de padece infecciones sea más alto que antes.