Ir a la playa o piscina tras hacerse un tatuaje: riesgos y precauciones

El peligro de exponer tu nuevo tattoo al cloro, el agua del mar y el sol

Beatriz Martínez

Cada vez son más los que deciden hacerse un tatuaje siendo el verano la estación escogida por la mayoría. ¿Por qué? Pues porque es en esos días que se puede lucir a todas horas. Ojo, ir a la playa o piscina tras hacerse un tatuaje, por muy pequeño que sea, es un riesgo para la salud. Aquí tienes algunos riesgos y precauciones importantes que deberías conocer sí o sí. ¡[email protected]

Por qué no debes ir a la playa o piscina si te acabas de hacer un tatuaje

Como te decíamos antes, es en verano cuando la fiebre de los tattoos crece como por arte de magia. Sin embargo, son muchos los que no se han percatado todavía del peligro que supone exponer una piel recién tatuada al sol, la arena y el agua de playas y piscinas. Y no, no vale solo con cubrir la zona en concreto con un apósito.

El verano es una buena época para tatuarse, pues el diseño se podrá ver más. Pero no por ello se debe cometer el terrible error de no cuidar la piel tatuada, y mucho menos de bañarse en la piscina o en la playa con el tattoo recién hecho. Analicemos los riesgos de ir a la playa o a la piscina después de hacerse un tatuaje: 

+ Los tattoos suelen estar desprotegidos por lo que roces y bacterias están a la orden del día.

+ La piel se vuelve especialmente sensible a infecciones durante las primeras semanas.

+ Irritación, hinchazón y enrojecimiento de la piel son otros síntomas a tener en cuenta.

+ Si el tatuaje es de color corres el riesgo de que se malogre al darle el sol directo debido a los componentes propios de la tinta. Los expertos señalan que hay que tener especial cuidado con el color rojo, es el que más deja la piel dañada al exponerla al sol.

+ Pueden aparecer heridas al entrar en contacto la piel recién tatuada con el cloro o la sal marina. 

Precauciones a tener en cuenta para cuidar tu tattoo en verano

Si has decidido hacerte un tatuaje en verano y quieres que esté sano y salvo, debes tener en cuenta algunas premisas para ello. Lo primero y más importante, asegúrate de que el centro en el que te vas a hacer el tattoo cumpla con todas y cada una de las normas necesarias para ello. Será así que puedas evitar riesgos innecesarios. 

Para cuidar tu tattoo sigue siempre los pasos que te han indicado: protege con un plástico transparente, limpia las veces que haga falta con agua templada y jabón hipoalergénico, aplica crema o pomada antibiótica y seca con cuidado. Tener un cuidado óptimo te ayudará a que el tatuaje no se infecte.

Si te acabas de hacer el tattoo y ya tenías las vacaciones planeadas, adelante, pero procura no mojar el tatuaje ni en la playa ni la piscina. El tatuaje, al entrar en contacto con el cloro o la sal marina, puede dejar heridas en la piel. Y no solo eso, sino que el riesgo de infección es alto. ¿Cuánto tiempo he de esperar? Te preguntarás. Los expertos hablan de no mojar el tattoo en los siguientes tres días. Tres semanas si se trata del mar o la piscina.

Si ya han pasado las tres semanas de rigor podrás bañarte tranquilamente cuanto quieras. Aplica siempre crema solar protectora factor alto igual que haces en el resto del cuerpo y no te olvides de la crema hidratante para la noche. A su vez, tienes que procurar no exponer la piel tatuada muchas horas seguidas al sol pues el color del tatuaje o la tinta negra podrían verse afectadas.

¿Tatuajes en verano? ¡Por supuesto! Pero siempre siguiendo las normas que acabamos de ver.