Manías de mujer que un hombre no puede entender

Laura Sánchez

Manías de mujeres

Cuando hablamos de igualdad entre mujeres y hombres está claro que hablamos de derechos, porque es más que evidente que entre ambos sexos existen diferencias irreconciliables que a veces son causa de malentendidos y confusión. Y es que hombres y mujeres tenemos formas diferentes de entender las relaciones, tan diferentes que a veces parece que hablamos idiomas distintos. Y los hombres se desesperan porque no entienden ni a las mujeres ni a lo que ellos consideran manías de mujeres.

Estoy lista en cinco minutos

Una de las cosas que más desesperan a los hombres es esa costumbre atribuida a las mujeres de la impuntualidad. Porque parece que las mujeres siempre llegamos tarde, a la primera cita, al cine, a la clase de inglés...Y el motivo de nuestra impuntualidad parece ser de gran interés para ellos, a juzgar por el tiempo que pasan reprochándonos esta particularidad.

Tal vez es que las mujeres entendemos el concepto "tiempo" de una forma más flexible que los hombres, en consonancia con esa otra característica más femenina que masculina que es la tolerancia. Y es que la mayoría de los hombres pierden los nervios cuando una mujer les dice: "estoy lista en cinco minutos" y transcurridos esos minutos no ha aparecido. Bueno, cinco minutos más o menos, tampoco es para montar un escándalo.

Y si de tiempo hablamos podemos desvelar ya el gran misterio, esa gran incógnita que tanto preocupa a los hombres y que es fuente de ingeniosos chistes sobre la naturaleza femenina. ¿Qué por qué vamos al baño juntas? Si estamos de fiesta y tenemos que ir al baño y esperar una larga cola, es mejor hacerlo acompañada que pasarte media hora esperando sola. El enigma tampoco es como para llamar a Iker Jiménez.

Cosas de chicas

También están esas otras manías femeninas que odian los hombres cuando ya están conviviendo en pareja. Porque la verdad es que muchos hombres consideran el hecho de hablar una manía típica de las mujeres. Y no pueden entender qué es lo que nos impulsa a querer mantener conversaciones con nuestra pareja a cualquier hora, incluso después de una relación sexual.

Entre las manías típicamente femeninas, ir de compras es la número uno del ranking. Los hombres son incapaces de entender por qué nos gusta tanto ir de compras, o por qué tenemos el armario lleno de ropa y nunca encontramos qué ponernos. Misterios femeninos que no estamos dispuestas a desvelar, no vaya a ser que le cojan el gusto a las compras y tengamos que compartir el armario a partes iguales.

Pero la manía que más malentendidos genera es esa que tenemos las mujeres de usar el maquillaje, cuando es evidente, según ellos, que estamos mucho más guapas sin maquillar. Porque los hombres se piensan que maquillarse es una manía y, lo que es peor, piensan que saben cuándo vamos maquilladas. La realidad es que si vas con un labial rojo, sombra de ojos metálica y colorete, lo perciben claramente, pero si sales con la base de maquillaje, un toque de polvos compactos y una pasada de rimmel, te dicen que vas mejor así, sin maquillar.