Colon irritable: síntomas y tratamiento

Colon irritable

El colon irritable, también llamado síndrome del intestino irritable, es una dolencia gástrica que se manifiesta en forma de dolor abdominal, inflamación, diarrea o estreñimiento. Se suele convertir en una afección crónica y además recurrente y afecta más a mujeres que a hombres. Aunque en ningún caso se relaciona el colon irritable con ningún tipo de cáncer, las personas que lo padecen pueden ver seriamente afectada su vida social.

Diagnóstico del colon irritable

A día de hoy se desconocen las causas que provocan el síndrome del intestino irritable, aunque lo más probable es que surja tras una infección gastrointestinal y en períodos de estrés emocional.

Su diagnóstico también se hace difícil, pues los síntomas que se aprecian pueden deberse a múltiples dolencias, así que es necesario un largo peregrinaje médico hasta dar con la confirmación de que se trata de un problema de colon irritable.

Los principales síntomas de esta dolencia son el dolor abdominal, sensación de saciedad tras las comidas, gases, ardor torácico, y diarrea o estreñimiento. Como se ve, son síntomas que generalmente podemos obviar al relacionarlos con algún alimento concreto que nos haya sentado mal. Pero si estas molestias las padecemos frecuentemente conviene acudir al médico porque si el problema se agrava puede ocasionarnos serios problemas.

Otra de las dificultades a la hora de acertar con el diagnóstico, es que los síntomas varían mucho de una persona a otra, y lo mismo puede tratarse de molestias leves que de manifestaciones más graves y dolorosas. El tiempo que dura la crisis también varía notablemente. Algunas personas sufren los síntomas continuamente, mientras que otras padecen episodios concretos y pueden estar meses sin ningún problema.

Tratamiento del colon irritable

El problema es que no existe un tratamiento que cure el síndrome del intestino irritable, únicamente alivia los síntomas. Algunas de las recomendaciones para los pacientes que padecen esta afección son:

-Aumentar el consumo de fibra.
-Hacer una dieta baja en grasa y rica en proteínas.
-Evitar las comidas copiosas y comer despacio masticando bien.
-Suprimir los lácteos, el café, té y chocolates.
-Evitar las comidas y bebidas con gas.
-Observar con qué alimentos se presentan los síntomas y suprimirlos. Generalmente los alimentos más perjudiciales son las   especias, el alcohol, la bollería, mantequilla, los derivados lácteos, la col, los puerros, los guisantes y los frutos secos.
-Beber agua en abundancia.
-Mantener un horario de comidas regular.

En general, el tratamiento supone un cambio en los hábitos de vida. Mantener una alimentación adecuada que no perjudique la dolencia, estabilizar los horarios de comidas y de descanso, y por supuesto, hacer ejercicio físico moderado, es lo que se recomienda para los pacientes que presentan el síndrome del intestino irritable. Y como esta afección está también relacionada con estados de decaimiento y de estrés emocional, se recomienda en lo posible evitar este tipo de alteraciones anímicas.

En cualquier caso, si la dolencia se diagnostica a tiempo y se sigue el tratamiento adecuado, el paciente podrá hacer una vida normal a pesar de que la enfermedad sea crónica. Pero hay que tener mucho cuidado a la hora de ignorar los síntomas, porque sin el tratamiento adecuado, el colon irritable puede afectar al desarrollo tanto de nuestro trabajo como de nuestra vida personal.

Laura Sánchez  •  miércoles, 29 de agosto de 2012

DF Temas

1 comentarios

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  • Lina
    Lina

    17/07/2013 20:38

    muy completa la inormacion!!!

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