Cuándo ir al traumatólogo y cuándo al reumatólogo: diferencias esenciales

Aprende las distinguir entre ambas especialidades

L.D

Cuando sientes una dolencia en una articulación, o incluso una torcedura de tobillo, siempre pensamos que acudir al traumatólogo es la mejor opción. Pero, después, es posible que nos recomienden ir al reumatólogo y las dudas invaden nuestra mente. ¿Sabes a qué se dedica cada especialista? ¿A cuál deberías acudir realmente? 

Se podría decir que ambos médicos trabajan de la mano, sin embargo sí existen múltiples diferencias entre ellos. Hay muchas personas que suelen confundir ambas especialidades de la medicina, o no conocen muy bien las distinciones entre el trabajo de uno y de otro. Ni si quiera las razones por las que se debe asistir a una especialidad, o a la otra. 

Por ello queremos ayudarte a despejar todas esas preguntas sobre cuándo ir al traumatólogo y cuándo al reumatólogo. Vamos a conocer cuál es el campo de actuación de cada uno de ellos para poder apreciar las diferencias que existen. ¡Toma nota!

La especialidad del reumatólogo

El área de reumatología es la especialidad médica que se encarga de todos los trastornos y patologías que tienen relación con el aparato locomotor. Es decir, todas aquellas afecciones de los músculos, las articulaciones, los huesos, los tendones y los ligamentos.

Por tanto, un reumatólogo es el médico especialista que se encarga de tratar las enfermedades relacionadas con esa parte del organismo, así como su estudio y diagnóstico. Dentro de su campo de actuación podemos encontrar más de 200 dolencias diferentes, entre las que se encuentran el daño o inflamación de cartílagos, lesiones lumbares, enfermedades de los huesos como la osteoporosis... 

En definitiva, los reumatólogos suelen trabajar codo con codo con traumatólogos, fisioterapeutas y médicos deportivos, entre otros. Además, el reumatólogo es la primera persona a la que debes acudir si necesitas un diagnóstico y, en caso de que su tratamiento no funcione, derivará al traumatólogo tu caso. 

A qué se dedica el traumatólogo  

Aunque comúnmente conocemos al traumatólogo como el médico especialista que diagnostica y nos trata cualquier patología del aparato locomotor, lo cierto es que no es acertado. Lo correcto es que el traumatólogo sea como el cirujano del aparato locomotor, mientras que el reumatólogo es el médico del mismo. 

En este campo de la medicina, los médicos se dedican a los casos más graves que requieren un campo de actuación quirúrgico u ortopédico. ¿La razón? Porque directamente es un caso que lo necesita desde el primer momento, o porque la actuación del reumatólogo no ha tenido el efecto deseado. 

Es importante, además, destacar que no todas las enfermedades del aparato locomotor entran dentro de la actuación del traumatólogo. Una gran parte de ellas deben ser tratadas por el reumatólogo. Además, el traumatólogo también trata fracturas, esguinces y abarca el estudio de enfermedades congénitas. 

¿En qué se diferencia un traumatólogo de un reumatólogo?

¿Reumatólogo o traumatólogo?

Ahora que ya conoces a qué se dedica cada especialista, así como sus campos de actuación en la medicina, es el momento de saber a cuál debes acudir para que te trate tu dolencia. Debes tener en cuenta que lo importante es saber lo que te pasa, y después acudir a uno u otro médico. 

La recomendación es acudir en un primer momento al reumatólogo si tienes una dolencia en el aparato locomotor. Él será quien se encargue de diagnosticarte y valorarte para tratar lo que te pasa. Si no puede tratarte, te derivará a otro especialista como puede ser el traumatólogo. Se trata del médico más adecuado para enfrentarse a tu diagnóstico y, de hecho, la mayoría de las veces será el propio médico de cabecera el que nos recomiende acudir al reumatólogo primero. 

Por su parte, el traumatólogo es quien se encarga de otras dolencias como las fracturas o los esguinces. También de aquellos pacientes que requieren intervención quirúrjica u ortopédica porque estén gravemente dañados y necesiten reparación o prótesis. Su formación está especialmente orientada a un tratamiento quirúrgico. 

El reumatólogo tratará la dolencia a través de una recuperación funcional, de rehabilitación o de tratamientos físicos. No lo hace desde una perspectiva quirúrgica, a no ser que sea estrictamente necesario. Es entonces cuando entrará en juego en traumatólogo, que será quien nos atienda.