10 señales de que estás en una relación tóxica

Descubre las señales de que estás viviendo una relación tóxica

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Eres feliz en tu relación de pareja? La respuesta a esta pregunta es el primer paso para plantearte qué tipo de pareja tienes. Porque puede que seas infeliz porque estás en una relación por inercia, porque ya no estás enamorada o porque os habéis dejado de querer. Pero, ¿y si estás en una relación destructiva? Atenta a las señales de que estás en una relación tóxica. Y sal corriendo ya.

Cómo son las relaciones tóxicas

¿Por qué no vemos que estamos en una relación tóxica en el momento en que la estamos viviendo? Lo cierto es que resulta difícil desmontar todo el castillo que nos hemos montando acerca de nuestra historia de amor. No es fácil reconocer que nos hemos equivocado (una vez más) y tampoco es fácil dar el paso de la ruptura a pesar ver que nuestra relación no tiene futuro.

Pero hay que intentarlo. Hay que estar atenta porque una relación tóxica nos puede llevar a vivir momentos de violencia y, sin llegar a tanto, supone un peligro para nuestra personalidad. Ningún amor merece la pena si no te hace feliz. Ningún amor merece la pena si no es un amor saludable. Por eso toma nota de cómo son las relaciones tóxicas y si te ves reflejada, actúa cuanto antes.

1. No puedes ser tú misma

¿Te has dado cuenta de que actúas de forma diferente cuando estás con tu pareja? Con tus amigos te sientes más auténtica, con menos presión, sin temor a ser juzgada o evaluada. Si tienes esa sensación es porque tu pareja no te quiere tal y como eres.

2. Temes sus reacciones

Haces o dejas de hacer cosas en base a sus reacciones. Desde no quedarte a tomar algo con tus compañeros después del trabajo hasta acceder a tener sexo con él cuando no te apetece nada, tu día a día es una sucesión de actos destinados a complacerle o a no molestarle.

3. Tienes problemas de autoestima

Tu pareja no es responsable de tu autoestima porque eso es algo que te incumbe a ti. Pero una cosa es que él no tenga que mejorar tu autoestima y otra cosa es que te ponga zancadillas a la seguridad en ti misma. Si últimamente crees que no vales para nada, busca el origen de esa creencia equivocada.

4. No puedes contar con tu pareja

Muchas personas no saben vivir felices solteras porque temen la soledad. Y tú tienes pareja pero te sientes sola. ¿Cómo es posible? Porque tu pareja no te apoya, porque no tienes un compañero de vida, porque no se puede contar con él.

5. Te sientes agotada

Hay muchos motivos por los que te puedes sentir cansada al final del día. Incluso puedes levantarte ya agotada por el estrés en el que vives, pero tu corazón sabe que ese cansancio lo produce la propia relación. Una relación insatisfactoria y tóxica requiere que siempre estés alerta y eso es lo que te resta fuerzas.

6. Te dejas llevar en la relación

¿Alguna vez propones tú los planes? Tal vez es tu pareja el que decide cuándo, cómo y dónde salir a cenar, el que propone iros a vivir juntos, el que decide el destino de las vacaciones o el que instaura la obligación de ir a comer a casa de mamá los domingos. Y tú simplemente te dejas llevar.

7. Te estás distanciado de tu círculo

La regla básica para sobrevivir a una relación tóxica es no alejarte jamás de tu familia y amigos. Hasta cierto punto es lógico que cambies tus costumbres y que salgas menos con tus amigas cuando empiezas una relación, pero procura mantener tus amistades y no dejar que tu relación llene todo tu tiempo.

8. Te esfuerzas por agradar a tu pareja (y nunca lo consigues)

Tú lo intentas. Vestir como a él le gusta, maquillarte más o menos según sus instrucciones, quedarte callada y sonreír en las cenas con los amigos, pero no sonreír demasiado, no se vayan a pensar. Y por más que lo intentas, siempre llega algún reproche.

9. No hablas de lo que quieres

Como eres una persona educada escuchas atentamente cuando tu pareja habla, pero esa educación no es recíproca, porque a ti no te deja hablar o menosprecia tus opiniones como si no fueran tan válidas como las suyas. No pongas excusas porque se trata de una falta de respeto, no de una falta de educación.

10. Siempre tienes la culpa

En una pareja hay que saber pedir perdón y también perdonar, pero en la tuya solo tú pides perdón porque tienes la culpa de todo. Si te responsabiliza a ti de todo lo malo que le ocurre y si siempre te caen a ti las culpas, cuidado, porque esa actitud no es algo que puedas pasar por alto.