Amor a primera vista, ¿es posible?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Sus miradas se encontraron y en menos de un segundo supieron con certeza que estaban ante su amor verdadero. Muchas relaciones de pareja han surgido de uno de esos fulminantes flechazos, algunas duran y otras no. Para los escépticos y para los que nunca han sufrido un flechazo, confirmamos que el amor a primera vista existe, pero no llega con garantías de quedarse.

Qué es el amor a primera vista

Tú llevas media vida buscando a tu príncipe azul y resulta que a tu mejor amiga le ha costado enamorarse de su hombre ideal un minuto y medio, tal vez menos. Dice que ella estaba entrando a una cafetería, él salía en el mismo momento y se cruzaron en la puerta. Cuando sus miradas se unieron, el universo entero se conjugó para que se enamoraran. Así que él sonrió a tu amiga, tu amiga le sonrió a él; él se lo pensó mejor y se quedó para invitarla a un café. Y desde ese día no has vuelto a ver tu amiga porque está completamente abducida por esta fantástica historia de amor.

Tú dudas, porque la historia de tu amiga se parece sospechosamente al guión de cualquier película romántica y ya todas sabemos que no, que el amor no es como en la películas. Matizamos: el amor no, pero el flechazo sí es como en las películas. Hasta la ciencia confirma ese amor a primera vista que revuelve todas las conexiones neuronales, segrega las sustancias cerebrales que necesitas para creerte semejante milagro y, por si no fuera suficiente, te acelera el pulso, te provoca palpitaciones y sudas más de lo normal. Pero no te importa nada, solo te importa tu amor.

Si bien los científicos han confirmado el amor a primera vista, no han podido establecer las causas de este fenómeno. Es lógico, la causa se les escapa de las manos y nos lleva al responsable directo que es Cupido, un diosecillo que anda por el mundo con un carcaj lleno de flechas que se dedica a lanzar indiscriminadamente a la gente. Cuando te lanza una de sus flechas, caes perdidamente enamorada de la primera persona que ves. Obviamente, su criterio para unir a dos personas deja mucho que desear, de ahí que muchos de estos amores a primera vista acaben en un chasco monumental porque el efecto de las flechas no dura eternamente.

Características del amor a primera vista

No te preocupes si no sabes cómo es un flechazo porque el día que te ocurra lo notarás. Estos son sus síntomas:

+ Pinchazo en el corazón cuando tu mirada se encuentra con la de una persona que no conoces.

+ Certeza absoluta de que ese es el hombre ideal que estabas esperando.

+ Más certeza aún de que vuestra historia de amor será para siempre.

+ No hay más que verle para saber que va a ser el padre de tus hijos (en caso de que quieras tener hijos).

+ Dios mío, si es el hombre perfecto, además tiene pinta de que es un buen amante. No hay duda.

+ Elucubraciones sobre el objeto de tu amor durante todo el día y toda la noche.

+ Irresistible atracción hacia la otra persona, deseo sexual incandescente.

+ Desaparición de la vida pública por tu necesidad de estar bajo las sábanas retozando con el objeto de tu amor/deseo/lo que sea que te haya hecho el diosecillo.

Fiabilidad del amor a primera vista

Estas características o síntomas del flechazo no duran eternamente, por suerte, porque no hay quién aguante semejante fogosidad e intensidad emocional durante mucho tiempo. Con esto queremos advertir que el amor a primera vista, como cualquier otro tipo de amor, no tiene garantías de permanecer en tu vida, aunque eso no lo hace menos verdadero.

Como ocurre con todos los amores, el flechazo no se mantiene por sí solo, hay que ayudarle a quedarse en tu vida y también hay que aceptar su propia evolución, es decir, ese amor a primera vista que es totalmente ciego va descubriéndose poco a poco (a veces ocurre de golpe y el susto es tremendo). A medida que la venda se va cayendo de los ojos llegaremos al momento crucial para la relación porque ahora ya es amor a segunda vista y puede que mirando un poco más a fondo no te guste lo que veas, o puede que sí.

Y tú, ¿has sufrido alguna vez un flechazo?, ¿cómo acabó la historia? O tal vez aún no ha terminado, si es así, ¡disfrútalo!