Los pensamientos irracionales que genera la ansiedad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Pensamientos irracionales provocados por la ansiedad

Estás totalmente convencida de que el mundo es ahora un lugar más hostil. Algo ha cambiado, los problemas son mayores, las soluciones están más lejos y el peligro te rodea. No es que haya cambiado el mundo, es que tu trastorno de ansiedad te hace ver la realidad distorsionada, desde una perspectiva negativa y con actitud pesimista. Cuidado con los pensamientos irracionales que produce la ansiedad.

Pensamientos irracionales más frecuentes

Esa distorsión de la realidad, esos pensamientos irracionales generados por la ansiedad no es algo que se pueda eliminar a base de libros de autoayuda. Es fundamental la terapia cognitiva para aprender a manejar esos pensamientos automáticos que no hacen sino obstaculizar nuestra recuperación de la ansiedad. Lo que sí podemos hacer es aprender a identificarlos por nosotras mismas. Y estos son los pensamientos irracionales más frecuentes.

- Blanco y negro. Después de un periodo sufriendo ansiedad, los mecanismos cerebrales parecen incapaces de encontrar el punto medio a cualquier situación. Todo es blanco o negro, bueno o malo que en breve pasará a terrible. Y cualquier cosa que nos sucede se sitúa en el lado malo. No es que no sepamos distinguir lo bueno, es que está demasiado alejado de nosotras.

- Magnificar los hechos. De forma automática nuestra mente magnifica, aumenta los posibles riesgos y amenazas que nos rodean. Lo que antes percibíamos como normal, ahora lo percibimos como altamente peligroso. Exageramos situaciones, pero también errores nuestros y de los demás, así como defectos.

- Culpa y condena. Esa exageración de las situaciones nos lleva a utilizar la culpa y la condena para intentar dar una explicación al desastre que nos rodea. El sentimiento de culpa puede ser hacia nosotras mismas, sintiéndonos inútiles frente al mundo o bien hacia los demás, haciéndoles responsables de la supuesta desgracia que se cierne sobre nosotras.

- Fijación mental. Los pensamientos obsesivos son muy característicos de los trastornos de ansiedad. Si bien son más evidentes en los casos de trastorno obsesivo compulsivo, cuando sufrimos ansiedad tendemos a las fijaciones mentales, siempre negativas, siempre pesimistas, siempre con pensamientos que no podemos apartar de la mente.

- Generalización. Generalizar para después emitir juicios de valor sobre una situación es una de las caras de esa distorsión de la realidad. Con un trastorno de ansiedad no desaparece el análisis y la reflexión, sino que los elementos a valorar están tan distorsionados que no logramos una visión realista y objetiva.

- Egocentrismo. Todo nos sucede a nosotras; todo lo malo. El resto del mundo goza de más suerte que nosotras y no tienen que enfrentarse a ese mundo hostil que se ha creado para nosotras. Nuestro sufrimiento es mayor y, lo que es peor, nadie nos comprende.