Hipersensibilidad como consecuencia de la ansiedad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Hace tiempo que todo te molesta más, el dolor físico duele más, la tristeza es más aguda, el llanto más frecuente y tus miedos más intensos. Estás hipersensible Se trata de una de las consecuencias de la ansiedad más habituales, pero que pocas veces es tenida en cuenta. La gente cree que exageras, que la espalda no te puede doler tanto como dices, que no puedes dormir tan poco como te crees o que una negativa no te ha podido dejar hundida.

La gente tiene razón en que estás distorsionando la realidad, pero en ningún caso estás exagerando. La hipersensibilidad física y emocional es tan real como intensa, la sensibilidad aumentada al 200 % que muchas personas atribuyen a tu necesidad de llamar la atención. Y es que esta hipersensibilidad es uno de los aspectos de la ansiedad que más incomprensión genera.

Hipersensibilidad física

Que lo que sientes sea inusualmente intenso no quiere decir que no lo sientas de verdad. La ansiedad puede generar, por ejemplo, un dolor de cabeza insoportable para el que los médicos no tienen explicación. Dolor de cabeza, pero también, dolor muscular, una gripe que no termina de curar, dolencias oculares, problemas bucodentales... la lista de consecuencias de esta hipersensibilidad física es inmensa.

La hipersensibilidad física no solo se manifiesta en forma de dolor, de dolencias o de enfermedades que pueden llegar a convertirse en crónicas a consecuencia de la ansiedad. También es muy frecuente, que las personas con hipersensibilidad no soporten ruidos como el de la tele, la radio o una conversación agitada. También puede resultar insoportable la luz, natural o artificial o incluso los cambios de temperatura.

Es muy habitual entre las personas que están sufriendo un trastorno de ansiedad sentir mucho frío. Un frío que también está relacionado con el sentimiento de soledad, pero que en cualquier caso acompaña a muchos desajustes emocionales. Ese frío es inexplicable para el resto de las personas, pero tú apenas puedes soportarlo y cada vez te pones más nerviosa.

Hipersensibilidad emocional

La hipersensibilidad emocional es el principal motivo de desconcierto de quienes intentan ayudar a una persona que tiene ansiedad. Lo cierto es que muy difícil intentar apoyar a alguien que reacciona a cualquier frase con un ataque de llanto. Tanto si se trata de una frase de aliento y esperanza como si se trata de una llamada de atención, la hipersensibilidad de la persona con ansiedad puede hacer que la reacción sea de angustia.

Sin llegar a tener un problema de ansiedad, seguramente habrás notado cómo cuanto más nerviosa estás, más te afecta el comportamiento o los comentarios de los demás. Un mal gesto de tu hermana que en otro momento no le hubieras dado importancia, un despiste de tu marido, o un error de tu compañero de trabajo. Si tu estado de ánimo depende de los demás, busca cuanto antes un tratamiento para la ansiedad.

Pero no dejes que la incomprensión de la gente te haga sentir exagerada, dramática, quejica o débil. La hipersensibilidad es una consecuencia de la ansiedad frente a la que poco puedes hacer hasta que no avances en tu tratamiento para la ansiedad. Una vez que consigas manejar la ansiedad comprobarás cómo nada era tan tremendo como lo sentías.

Puedes leer más artículos similares a Hipersensibilidad como consecuencia de la ansiedad, en la categoría de Ansiedad en Diario Femenino.