¿Te dan miedo las mujeres? Puedes sufrir ginofobia

Esta fobia también se conoce como ginecofobia o ginefobia

María Fernández

Seguro que has escuchado hablar de, incluso es probable que conozcas a gente que padece, claustrofia o aracnofobia. Pero puede que nunca hayas oído la palabra ginofobia. Aquellos que la sufren temen enfrentarse a una mujer y, aunque suene extraño, se trata de una fobia que padecen más personas de las que cabría pensar en un primer momento. ¿Te dan miedo las mujeres?

¿Qué es la ginofobia?

La ginofobia, también conocida como ginefobia o ginecofobia, es el miedo irracional a las mujeres. Esta fobia afecta en mayor medida a los hombre, que sienten pánico cuando se exponen a mujeres. 

Una de las variantes de ginofobia es la caliginefobia, también conocida como venutrafobia, que corresponde con el temor injustificado a las mujeres hermosas concretamente.

Es necesario aclarar que esta fobia hacia las mujeres no se debe confundir con la misoginia, es decir, con el odio al género femenino. Sin embargo, es posible que la fobia hacia las mujeres acabe desembocando en su desprecio.

Si te dan miedo las mujeres, puedes sufrir ginofobia

¿A qué tienen miedo los que sufren esta fobia?

La ginecofobia puede darse por el miedo a distintos asuntos relacionados con la mujer. Cada paciente puede desarrollar diferentes temores e, incluso, puede ver cómo cambian o evolucionan con el paso del tiempo. Estos son algunos de los miedos irracionales más habituales relacionados con esta fobia.

+ Este temor injustificado puede producirse ante la figura de una mujer.

+ Pero también es habitual que se tema a ciertas partes del cuerpo femenino. Frecuentemente, aquellos que lo sufren tienene miedo a los pechos o la vagina. Y en ocasiones, los pacientes empiezan a sentir pánico ante la mera exposición a fotografías o vídeos.

+ Incluso, hay quien siente ansiedad al ver, pensar o hablar sobre la menstruación.

+ En otras ocasiones, lo que se teme es la interacción con la mujer.

¿Cuándo es fobia y cuándo simple timidez?

Es importante distinguir cuándo se trata de una fobia y cuándo es solo un miedo pasajero o una simple timidez ante las mujeres. Sentir ciertos nervios o inseguridades cuando te acercas a otra persona puede resultar, hasta cierto punto, normal.

El problema es cuando se va un poco más allá y del hormigueo en el estómago se pasa a sentir un miedo irracional e incontrolable. Cuando se padece esta fobia, el paciente siente una gran ansiedad cuando se expone a aquello que temen.  

Hay que tener en cuenta, que esta fobia puede manifestarse en distintos grados. Desde el nivel más leve en el que se sufren nervios hasta el más grave donde la ansiedad y el pánico resulta paralizante. En cualquier caso, es recomendable acudir a un especialista que analice en qué grado se manifiesta la fobia y cómo se puede tratar.

Síntomas de que sufro ginofobia

Según la gravedad de la fobia, los síntomas de la ginofobia pueden variar. Estos son algunos de los más habituales:

1 El síntoma más evidente de la ginefobia es la ansiedad ante la presencia de una mujer. Algunos pacientes no se sienten capaces de estar a su lado, mientras que otros sienten terror irracional al ver una imagen de ellas.

2 Entre los síntomas físicos más habituales que se producen debido a la ansiedad: aumento en la sudoración, palpitaciones, dolor de estómago o de cabeza, sensación de mareo, vómitos, músculos tensos etc.

3 En los casos en los que los síntomas se manifiestan intensamente, el paciente tiene riesgo de acabar aislándose de su entorno social al ser incapaz de enfrentarse a las mujeres de su entorno.

4 Estos pacientes pueden llegar a desembocar en depresión.

5 Es habitual que las personas que son víctimas de este tipo de alteración sean conscientes de que el miedo que les paraliza no es lógico ni justificable. Sin embargo, a pesar de que saben que aquello que les da miedo no constituye una amenaza, no pueden evitar sentirse aterrorizados.

Las causas de la ginefobia

Como es el caso de otro tipo de fobias, la ginecofobia también puede tener múltiples causas. Por ejemplo, aquel que lo sufre puede haber protagonizado una experiencia traumática, a menudo durante la infancia o pubertad, en la que una mujer se ha sido envuelta.

También le puede haber afectado un hecho desagradable ocurrido en el pasado, aunque el paciente tan solo haya sido un mero espectador. Por otro lado, también puede desarrollarse esta fobia ante un comportamiento repetido que el paciente ha observado durante un periodo largo de tiempo. Este es el caso, por ejemplo, de los niños que han vivido en entornos con madres con mal comportamiento, que pueden llegar a pensar que todas las mujeres se comportan así.

Las causas de esta fobia no siempre hay que buscarlas en la infancia y pubertad. A veces, se empieza a sufrir en el comienzo de la vida sexual. En estos casos, la ginecología se puede confundir con la erotofobia, que es la fobia al sexo.

El tratamiento contra esta fobia

Encontrar la causa que provoca este miedo irracional hacia las mujeres puede ser la clave para resolver la ginofobia de algunos de los pacientes. Una vez que se conozca qué ha motivado dicho trastorno, el paciente podrá encontrar junto a un especialista la traba emocional que le está causando la fobia.

A partir de ese momento, el psicólogo o terapeuta podrá guiarle para aprender nuevas habilidades que le permitan enfrentarse a la fobia. Esto le ayudará a reducir la ansiedad que le supone exponerse a las mujeres. Además de las terapias conductuales, las de exposición pueden funcionar para resolver el problema.

Hay especialistas que recomiendan las técnicas de relajación o la meditación para aprender a controlarse en un momento de pánico. Otros, sin embargo, hablan de la hipnosis como otra buen manera para superar la ginefobia.