Podofobia: ¿te dan asco los pies?

La fobia a los pies es algo más que asco a esta extremidad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo el mundo quiere tener unos pies cuidados, bonitos y sanos, pero no todo el mundo lo consigue. Mientras que la gran mayoría de las personas descuida sus pies por pura dejadez, otras personas son incapaces de acercarse a sus pies por el rechazo que les produce esa parte del cuerpo. Descubre lo que es la fobia hacia los pies y cómo te afecta. Te contamos cuáles son los síntomas más habituales para que seas capaz de identificar si padeces podofobia. 

Cómo sobrevivir a la fobia a los pies

Existe una gran variedad de fobias y algunas de ellas pasan fácilmente desapercibidas. Basta con no acercarnos al objeto o situación que nos produce la fobia para poder llevar una vida completamente normal. Sin embargo, no todas las fobias cuentan con esa posibilidad de evitación y es el caso de la fobia a los pies o podofobia.

Mientras que algunos fetichistas suspiran por unos pies cuidados y los consideran como una de las partes más eróticas del cuerpo, otros no pueden soportar la visión de un pie, ni el propio ni mucho menos el ajeno. Son personas con podofobia a las que los pies les resultan de lo más repulsivos y desagradables. 

Resulta una fobia curiosa pero preocupante, porque de no controlarse puede hacer sufrir mucho a la persona que la padece. A veces resulta muy complicado encontrar una causa que justifique el desarrollo de este tipo de miedos irracionales. Es frecuente que las fobias se produzcan por una experiencia traumática (una enfermedad grave en los pies, una deformación de nacimiento, una rotura dolorosa, el recuerdo de alguien que le diera patadas frecuentemente...). Pero en el caso de la podofobia, este temor ilógico también podría derivarse de algún tipo de complejo por el aspecto de esta extremidad. 

Es habitual que las personas que sufren podofobia u otro tipo de fobia lleguen a desarrollar síntomas relacionados con la ansiedad cuando tienen que enfrentarse a unos pies, ya sean propios o ajenos. En algunos casos, la mera imaginación o exposición a una fotografía en la que aparezcan es motivo de mareos, nauseas, taquicardia, dificultad para respirar, sudoración excesiva, etc. 

Las consecuencias de tener fobia a los pies

Las consecuencias de sufrir esta fobia a los pies son muchas. Los cuidados que los pies necesitan se limitan al mínimo de lo saludable con el evidente riesgo de problemas en los pies como hongos u otras infecciones. Los problemas de pareja también pueden contarse entre las consecuencias de la podofobia, especialmente si tu pareja no llega a comprender el origen de tu rechazo a los pies.

No es una cuestión trivial esto de la fobia a los pies, aunque pueda generar motivos de broma y chistes. Las personas con podofobia llegan al extremo de no estar jamás sin calcetines para no tener que verse los pies, con lo que se privan a ellos mismos de algunas situaciones sociales. La sola idea de ir a la playa y verse a ellos mismos o a los demás con los pies al aire es una de las situaciones más temidas para las personas que padecen este tipo de fobia. De esta forma, los casos más graves acaban desembocando en un preocupante aislamiento social. 

El mejor tratamiento para una fobia como esta

Para superar una fobia lo mejor es ponerse en manos de un experto. Por mucha fortaleza y voluntad que le pongas, te será mucho más fácil, y menos doloroso, dejar a un lado tus miedos si cuentas con el consejo de un terapeuta o un psicólogo. Por lo general, se suele recomendar el tratamiento mediante la terapia cognitivo conductual. Esta se centra tanto en los estímulos que provocan la ansiedad, que en este caso son los pies, como en los pensamientos que genera y sus consecuencias, que habitualmente son cambios en la conducta o el comportamiento (aislamiento, evitación, etc.)

Mediante un trabajo psicológico, en el que la relajación tiene un papel fundamental, esta terapia trata de conseguir que el paciente deje de relacionar el estímulo fóbico con pensamientos negativos. Esta tarea es complicada, pero ni mucho menos es imposible, por lo que si la padeces no dejes de intentar solucionarla. 

Conoce más sobre las fobias más frecuentes y las más curiosas en nuestro diccionario de las fobias y los miedos que más ansiedad provocan.