Somnifobia o cuando dormir es una pesadilla

El miedo a conciliar el sueño está muy relacionada con la ansiedad y el insomnio

Laura Sánchez

Qué es la somnifobia o el miedo a dormir

Necesitamos dormir bien para tener un sueño reparador y que el ciclo de nuestra vida continúe. Necesitamos un buen sueño para despertarnos al día siguiente con toda la energía y esa necesidad la conocen bien las personas que padecen de insomnio y no pueden dormir. Pero hay un grupo de personas que no es que no puedan dormir, es que no quieren dormir porque sufren somnifobia o miedo a quedarse dormidos.

Qué es la somnifobia

Lo puedes encontrar bajo el nombre de somnifobia, oneirofobia o hipnofobia, pero en cualquier caso es un miedo irracional a quedarse dormido. Una fobia que no es tan rara como parece y que puede complicar hasta el extremo la vida de quienes la padecen.

Es el momento de irse a la cama el que más temen las personas con somnifobia, no quieren quedarse dormidos porque tienen miedo. Pero miedo, ¿a qué? A que algo malo les ocurra mientras duermen. Con este pánico, evitan a toda costa quedarse dormidos y, cuando finalmente les vence el sueño, desde luego no consiguen descansar.

Los problemas de tener somnifobia

Por qué tenemos miedo a dormir 

Las causas de esta fobia a dormir son variadas y la somnifobia también puede estar motivada por un suceso traumático. Pero generalmente son las personas que han tenido o tienen pesadillas recurrentes las que desarrollan este pánico a quedarse dormidas, lo que no deja de tener su lógica porque nadie quiere revivir noches de desgracias, muertes o violencia.

Otras de las causas de la somnifobia es un trastorno de ansiedad. Poco antes de ir a dormir, se produce una ansiedad anticipatoria con los clásicos síntomas de la ansiedad. El miedo llama al miedo y se busca la solución en permanecer toda la noche despierto.

Por otra parte, un problema de insomnio también puede provocar la aparición de somnifobia creando una especie círculo vicioso en el que la persona que lo sufre tiene miedo del momento de ir a dormir porque sabe que va a tener problemas para conciliar el sueño.

Consecuencias de la somnifobia

Como es de imaginar, las consecuencias de esta fobia a dormir son demoledoras para el organismo y para la vida social, afectiva y laboral de las personas que la sufren. Más allá de síntomas como los mareos, la taquicardia, la sudoración o las palpitaciones, todos ellos también viejos conocidos de los ataques de pánico, el hecho de dormir poco y mal es un grave riesgo para la salud.

Para las personas que sufren somnifobia todas la noches son de pesadilla. Intentan no quedarse dormidos, el miedo les invade y, al final, el cuerpo vence en esa batalla contra el sueño. Se quedan dormidos, sí, pero no en las condiciones necesarias y tienen un sueño poco reparador cuyas consecuencias se observan en su vida diaria.

Agotamiento, tensión, confusión mental, irritabilidad y un estado de alerta permanente son solo algunas de las consecuencias que pueden llegar a desencadenar problemas importantes de salud, aislamiento social, despidos en el trabajo o ruptura de pareja. Porque como casi todas las fobias, no podemos olvidarnos de la incomprensión que genera la somnifobia a su alrededor.

Cómo superar la somnifobia o el miedo a dormir

Tratamiento para perder el miedo a conciliar el sueño 

En esta situación no podemos decir que la somnifobia tenga un tratamiento que pueda realizar la persona afectada por su cuenta. En efecto, esas personas ya saben que su miedo a dormir es irracional, pero no pueden evitarlo. Por eso la única solución es ponerse en manos de un profesional.

Según las causas, las consecuencias y el tiempo que lleve sufriendo somnifobia, se podrá buscar ayuda psicológica o psiquiátrica. Generalmente se trata junto con otros trastornos del sueño y las terapias también varían según el paciente. Pero en cualquier caso, sí, la somnifobia tiene solución y con un el tratamiento adecuado se puede recuperar el placer de dormir.