Complejo de Napoleón: que ser bajita no te haga infeliz

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Vivimos acomplejadas por nuestras características físicas más evidentes. Si en general las mujeres sufren los complejos más que los hombres, hay algunos complejos que son típicamente masculinos. Es el caso de la baja estatura, algo que para los hombres puede llegar a ser un gran problema. En nuestro diccionario de complejos tenemos todos los complejos físicos, psicológicos y sociales. Y también tenemos el complejo de Napoleón.

Complejo de Napoleón o complejo por baja estatura

Las mujeres pueden ser bajitas sin ningún problema, pero los hombres deben ser altos. Este estereotipo hace que muchos hombres se sientan acomplejados si no son lo suficientemente altos. Como ocurre con el resto de los complejos, 'lo suficientemente alto' depende de la perspectiva de cada cual. Este complejo por la baja estatura se le suele llamar complejo de Napoleón.

Dicen que Napoleón era bajito, al menos más bajo que los hombres de su ejército y se sentía acomplejado. La forma que él encontraba de compensar su baja estatura era ejerciendo el poder de forma despótica, logrando gloriosas batallas y pretendiendo conquistar el mundo. Todo ello aderezado de una personalidad egocéntrica, agresiva y despótica.

Otros hombres célebres en la historia y algunos que aún están de actualidad presentan rasgos de este carácter moldeado por una vida acomplejada. Es el caso de Hitler, Mussolini o Franco, que eran los tres muy bajitos. Pero también encontramos figuras de la política como José María Aznar, Silvio Berlusconi o Nicolás Sarkozy.

Cómo superar el complejo de Napoleón

El complejo de Napoleón pertenece a la categoría de complejos físicos. Como ocurre en este tipo de complejos, el rasgo considerado como defecto es evidente y no se puede esconder. La estatura de una persona se puede disimular con tacones o alzas en el calzado, pero poco más se puede hacer para que no se note la altura. Y tampoco es algo que se pueda operar.

Este complejo por la baja estatura solo se puede superar por medio de la aceptación. La compensación del supuesto defecto a base de prepotencia y agresividad no es la mejor solución porque esa actitud solo puede crear más problemas en las relaciones sociales. Por lo tanto, se trata de un trabajo de introspección contestando preguntas como ¿ser bajo me hace peor persona?, ¿ser bajo me hace incompetente?

El caso es que se trata de una cuestión de perspectiva. No está escrito en ningún lugar a partir de qué estatura uno es bajo o alto o normal. Una persona puede ser más baja que otra, es evidente. Relativizar el propio concepto de bajo y alto nos allanará el camino para relativizar algo más importante como es el aspecto físico. ¿Realmente el aspecto exterior te define como persona?