El peligro de tener una autoestima excesiva

Laura Sánchez

Los riesgos de un exceso de autoestima

Siempre andamos buscando cómo mejorar la autoestima, para sentirnos más seguras, para tomar mejores decisiones, para no sentirnos culpables por todo y, en definitiva, para ser más felices. Pero cuidado no vayamos a pasarnos de revoluciones en esa campaña de elevar la autoestima y la situemos a unos niveles exagerados que nos conviertan en personas egoístas, prepotentes y narcisistas. Los riesgos de una autoestima excesiva.

Autoestima alta o exceso de autoestima

Cualquiera de los ejercicios y reflexiones destinadas a mejorar nuestra autoestima consisten en un refuerzo positivo de nuestras cualidades, de nuestras habilidades y de nuestra forma de ser. Debemos empezar a creer en nosotras mismas, a dejar de pensar que somos feas o que estamos gordas, a confiar en que somos válidas, en que podemos lograrlo y a estar seguras de que merecemos todos los respetos.

Hay personas que son conscientes de su valía de forma natural, pero son las menos. Las demás, tenemos que trabajar nuestra autoestima para no acabar paralizadas y sin personalidad. Sin embargo, hay unas cuantas personas que a fuerza de sufrir los problemas de autoestima se han repetido hasta la saciedad lo estupendas que son y se han pasado. Es lo que se llama un exceso de autoestima.

Cuando una persona tiene un exceso de autoestima se ve como una persona superior, como la mejor, como el modelo de excelencia y perfección. Entonces se convierten en personas egoístas, prepotentes y narcisistas. El objetivo de mejorar la autoestima es lograr una autoestima alta en equilibrio con el mundo que nos rodea, no transformarnos en seres de una casta superior.

El peligro del exceso de autoestima

No hay por qué ser la más guapa, ni la más lista, ni la más ingeniosa, ni la más inteligente, ni la que tiene el mejor trabajo, ni la mejor historia de amor, ni los hijos más adorables, ni la casa más fashion. No hay por qué ir por la vida pretendiendo ser mejor que los demás. Tan solo ser tu misma. Una autoestima alta te permite ver tus virtudes, pero también tus defectos. Una autoestima alta te convierte en un ser humano con derechos y responsabilidades.

Cuando una persona tiene un exceso de autoestima el principal peligro es para los demás. Es la que gente que les rodea quienes sufren sus ataques de ira, sus monólogos egocéntricos, sus recomendaciones desde las alturas, su prepotencia, su mirada de lástima, o de pena, o de odio, según cómo se hayan levantado ese día. Además, las personas con un exceso de autoestima pueden llegar a sufrir trastornos emocionales graves con una clara tendencia a ser maniaco depresivos.

Lo más triste de este exceso de autoestima es que, al igual que ocurre con la autoestima baja, la imagen que tienen de ellos mismos no es real, ni siquiera es lo que los demás ven. Porque la gente no ve en ellos personas superiores, sino estúpidos prepotentes que esconden sus complejos, sus miedos y sus dudas tras una pantalla de perfección.