Tomar decisiones para mejorar la autoestima: practica la asertividad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Decidir, atreverse a actuar, elegir una opción y buscar mil opciones más. Tomar decisiones es un acto de responsabilidad con nosotras mismas que no podemos dejar en manos de los demás porque estaríamos perdiendo independencia y autonomía. Porque estaríamos poniendo en peligro nuestra autoestima. Si quieres mejorar tu autoestima, tienes que empezar a tomar tus propias decisiones y practicar la asertividad.

La importancia de tomar decisiones

No hay nadie en este mundo que no se haya equivocado alguna vez al tomar una decisión. Las personas que se equivocan en sus decisiones siguen adelante, las aceptan, aprenden del error, lo afrontan o, simplemente siguen su camino a pesar del error. Sin embargo, hay personas que no se atreven a decidir. Por miedo, por inseguridad o porque se han convertido en personas dependientes que dejan las decisiones a los demás.

El miedo a equivocarte no debería ser tan grande como para no ser consciente de que el verdadero error no está en tomar decisiones equivocadas, sino en dejar que otros las tomen por ti. Porque ese error sí puede traerte consecuencias irreparables tanto en tu personalidad como en todos los aspectos de tu vida. ¿Vas a poner tu vida en manos de los demás? Definitivamente no.

Puede ser la falta de autoestima lo que te lleve a dejar tu destino en manos de otras personas. Puede ser que no te sientas lo suficientemente preparada como para tomar decisiones que afecten a tu futuro. O que no eres lo suficientemente capaz como para saber lo que te conviene y lo que no, lo que necesitas y lo que debes evitar. Plantéate esta situación porque si dejas que los demás planifiquen tu vida, tu vida dejará de pertenecerte.

Asertividad para decidir

El paso previo a tomar decisiones es practicar la asertividad. O lo que es lo mismo, atreverte a decir lo que quieres, lo que te gusta, lo que te conviene, lo que necesitas, lo que buscas. Confirmarlo y no dejar que nadie te influencie, ni mucho menos te calle. La asertividad refuerza tu propia valía y se trata, ni más ni menos, del respeto que sientes hacia ti misma, que será el mismo respeto que inspires a los demás.

Una vez tengas los principios básicos de la asertividad, sentirás que has mejorado la autoestima, que te valoras más, que te gustas más y que te culpabilizas menos. Entonces es el momento de empezar a tomar decisiones. Poco a poco. Tampoco se trata de promover una revolución en tu vida, sino de ir aprendiendo poco a poco a ser tú misma.

¿Te gustaría ser una persona decidida? Tomar decisiones implica el riesgo de equivocarse, pero también supone la llave para ser feliz. Tú decides lo que quieres, tú decides cómo vas a conseguirlo.