Depresión hormonal: cuando las hormonas controlan tu estado de ánimo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Se observa una mayor incidencia de la depresión en las mujeres y, aunque la razón exacta se desconoce, tal vez se deba a esos cambios hormonales que sufrimos las mujeres, pero no los hombres, y que pueden conducirnos a una depresión.

Porque cuando hablamos de depresión en el embarazo, de depresión posparto, de depresión en la menopausia o incluso del síndrome premenstrual, estamos hablando de variaciones o desequilibrios hormonales. Existe la depresión hormonal, pero como cualquier tipo de depresión, tiene tratamiento.

Cómo influyen las hormonas en la depresión

Básicamente son tres las hormonas que influyen en la depresión. Como no podía ser de otra manera, los estrógenos se encuentran entre este grupo de hormonas que determinan nuestro estado de ánimo, como ocurre en la menopausia, por ejemplo. Y es que los estrógenos mantienen la serotonina en unos niveles adecuados, además de regular el ciclo del sueño.

Por su parte, la progesterona ayuda a regular los niveles de estrógenos y también contribuye a calmar el nerviosismo y el mal humor. Siendo así, podemos entender mejor todos esos síntomas de la menopausia, los del síndrome premenstrual y los problemas emocionales derivados del embarazo.

Aún hay otra hormona cuyas variaciones pueden llevarnos a la depresión, que es el cortisol, responsable entre otras cosas, del nerviosismo, los cambios de humor, la fatiga, el aumento de grasa abdominal y hasta de la disminución de la libido.

Tratamiento de la depresión hormonal

De esta manera, los cambios hormonales se sitúan como una de las causas más frecuentes de depresión, además de explicar todos esos cambios evidentes en el estado de ánimo de las mujeres, que tienen que ver con su ciclo reproductivo. Puntos claves de la edad de la mujer en la que podemos ser más sensibles a la depresión, son la adolescencia, el embarazo y la menopausia.

Pero como cualquier tipo de depresión, la depresión hormonal también tiene su tratamiento. En este caso, el tratamiento farmacológico con antidepresivos deberá ir acompañado de otros tratamientos que regulen los niveles hormonales. Y por supuesto, para evitar recaídas y fortalecer nuestro equilibrio emocional, no puede faltar un tratamiento psicológico.

Nos gustaría remarcar la importancia de acudir al especialista ante los primeros síntomas de la depresión, para evitar un trastorno depresivo mayor o una depresión crónica. Y olvidarnos de esa idea de que los problemas emocionales derivados de los desajustes hormonales son algo que debemos asumir como parte de nuestra naturaleza.

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