Depresión y ansiedad provocadas por la muerte de una madre, ¿cómo superarlas?

Si no gestionas bien el duelo por la muerte de un ser querido, puedes encontrarte con una depresión

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cuando muere un ser querido tu mundo se derrumba. Si además esa persona es tu madre, el dolor y la confusión se multiplica porque se trata del pilar de tu vida, de tu referente vital, de la persona que más te ha querido en la vida. Por eso es frecuente el riesgo de depresión y ansiedad provocados por la muerte de una madre. Pero ese duelo también hay que superarlo.

Ansiedad por la muerte de una madre

Da igual cuántos años tengas o cuántos años tuviera tu madre. Da igual que la muerte te pillara por sorpresa o que se viniera anunciando desde hace tiempo por la edad o por una enfermedad. Da igual que sepas que es natural que un hijo tenga que vivir la muerte de su madre, porque en ese momento todo deja de ser razonable para convertirse en un caos emocional.

Los síntomas de ansiedad provocados por la muerte de una madre son los primeros que aparecen tras el estado de shock. No puedes respirar, no puedes controlar el llanto, no puedes soltar la angustia. Y es normal en las primeras fases del duelo por la muerte de un ser querido, pero no dejes que te atrape.

A veces la ansiedad aparece porque no te permites sufrir, ya que la muerte era esperada. O porque se espera de ti que no te vengas abajo. O porque no te reconoces a ti misma el golpe que acabas de sufrir. Esconder tus emociones para hacerte más fuerte no funciona, sino que provoca el efecto contrario y eso puede hacer que la ansiedad habitual en una circunstancia tan dolorosa se convierta en crónica.

Depresión por la muerte de una madre

A veces no es ansiedad, sino depresión lo que te llega. Y entonces no notarás un huracán de emociones, sino que sentirás vacío. Todo está oscuro y vacío, no le encuentras sentido a tu vida, ni a la muerte. Y aparece el miedo. ¿Cómo vas a salir adelante sin tu madre? La depresión no aparece los primeros días, eso es la tristeza lógica y saludable por la muerte de un ser querido.

La depresión aparece con el tiempo, cuando no consigues superar el duelo por esa muerte. Por eso es tan importante cuidarse a uno mismo después de una muerte, aprender a reconocer todas las etapas del duelo y aceptarlas. Eso es lo que conseguirá que aceptes de verdad la muerte de tu madre.

Pero no nos engañemos. No es fácil hacerlo solo y cometemos muchos errores porque nuestro estado emocional no está pasando por su mejor momento. Con la intención de evitar problemas de ansiedad o el riesgo de depresión tras un golpe como la muerte de la madre, es recomendable que busques ayuda psicológica. Porque tu madre, aunque ya no esté contigo, jamás querría que sufrieras.