Pesimismo, la antesala de la depresión

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Ver el vaso medio lleno o medio vacío. De cómo percibamos ese vaso va a depender nuestra salud mental hasta el punto de que una persona pesimista corre grave riesgo de sufrir una depresión. Por supuesto que el pesimismo también es una consecuencia de la depresión ya que, una vez enfermas de depresión el pensamiento negativo se instala en nuestra personalidad de forma inevitable.

Pero nos preocupa mucho ese aspecto del pesimismo que puede llevarnos a la depresión. Así que nos hemos propuesto actuar antes de que envenene nuestro estado de ánimo y hemos encontrado algunos trucos para ser más positivas, más optimistas y evitar caer en el pesimismo y la depresión.

La depresión y el pesimismo

Cuando hablamos de depresión, de sus causas y de sus consecuencias, es muy difícil establecer la diferencia entre causa y efecto. Lo hemos visto en el caso de la tristeza, de la angustia, de la obesidad y con muchos otros aspectos de la depresión. En el caso del pesimismo ocurre lo mismo, que a veces es causa y otras veces efecto de la depresión.

Pero dado que la depresión debe ser tratada por profesionales, nosotras nos hemos preguntado cómo evitar ese pesimismo previo a la depresión, cómo superar ese pensamiento negativo y descubierto que se puede y que, además, es el mejor método preventivo contra la depresión.

Porque no vamos a permitir el que futuro esté pintado de gris oscuro, que el miedo al fracaso nos impida llegar hasta nuestros sueños, que la inseguridad nos paralice y no podamos avanzar ni que las adversidades inevitables de la vida nos quiten la sonrisa. A partir de ahora, el vaso de agua estará siempre medio lleno y, si no es así, lo llenamos por completo.

Cómo combatir el pesimismo

Sabemos que no es fácil alejarse del pesimismo, porque se trata de una actitud que se pega a la personalidad envenenando cualquier atisbo de iniciativa, de ilusión, de esperanza o de sonrisa. Pero podemos aprender a ser optimistas y algo que nos puede ayudar es esa teoría oriental del yin y el yan.

Ser conscientes de algo tan simple como que cualquier cosa positiva tiene su lado negativo y al revés, asumir que es así y que hasta de la peor experiencia se pueden sacar aspectos positivos es el primer paso hasta que lleguemos a ver la vida siempre desde el lado positivo. También es muy importante utilizar los errores pasados como aprendizaje y no tomarlos como una especie de norma pensando que si una vez salió mal, siempre saldrá mal.

Aunque el mejor truco para alejar el pesimismo es evitar los extremos, radicalizar, ya que es una actitud que puede hacernos vivir en base a categorías. Es decir, si tu proyecto no tuvo éxito, no te catalogues como una fracasada. Seguramente ocurrió para que busques otra salida que te haga más feliz.