Cómo evitar las pesadillas en tus sueños

¿Sabías que tener pesadillas tiene sus ventajas?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

A todos nos gustaría tener siempre sueños bonitos y de bienestar, porque es cuando mejor descansamos, pero lo cierto es que hay noches llenas de pesadillas y parece que no las podemos evitar. ¿O sí? Primero hay que entender por qué se producen los malos sueños y luego podremos ver qué hacer para no tener pesadillas. 

Por qué tenemos pesadillas

Sueños horribles, llenos de violencia, lágrimas y muertes que nos producen angustia y una gran ansiedad. Sueños de los que nos despertamos asustadas, temerosas y agotadas. Son las pesadillas, un tipo de sueños muy frecuente que ocurren por diversos motivos y que no siempre se pueden evitar.

Generalmente las pesadillas ocurren en momentos de la vida en los que sufrimos de estrés y ansiedad. Esa agitación durante el día no desaparece ni cuando dormimos y nuestro subconsciente elabora este tipo de historias de terror. Pero también pueden ocurrir después de un suceso traumático o un episodio difícil que aún no hemos superado.

El alcohol, algunos medicamentos y las drogas son también causas de que tengamos pesadillas. Así que viendo la gran variedad de motivos por los que aparecen los sueños horribles, parece difícil poder evitarlos, ¿verdad? Pero algo se podrá hacer.

Cómo evitar tener pesadillas

Los expertos aseguran que hay algunos hábitos que podemos cambiar para evitar las pesadillas. No todas, pero al menos podremos reducir las noches de miedo y horror.

+ Mantener una higiene del sueño. Es decir, hay que procurar acostarse y levantarse siempre a la misma hora. Esta es la recomendación más habitual para tratar el insomnio porque favorece el descanso y regula el ciclo del sueño.

+ Evitar las bebidas excitantes. Con el fin de meternos en la cama sin una gota de nerviosismo corriendo por nuestras venas, hay que evitar bebidas como el té, el café o los refrescos pasadas las 4 de la tarde. El alcohol tampoco es recomendable si queremos tener sueños tranquilos.

+ Reducir los ruidos. A veces las pesadillas se producen porque estamos durmiendo con cierta inquietud, provocada por ruidos y molestias de los que ni siquiera nos damos cuenta. Los vecinos, los ruidos de la calefacción o del aire acondicionado y también los coches de la calle a los que ya nos hemos acostumbrado favorecen el nerviosismo. Dormir con tapones en los oídos puede ser la solución.

+ En el caso de las pesadillas recurrentes puede ayudar escribir lo soñado en un papel, leerlo en voz alta y luego romperlo en pedazos. No se trata de un hechizo mágico, sino de un acto que tiene un efecto directo sobre el subconsciente.

+ Hacer ejercicio físico. Para los problemas de insomnio no se recomienda la práctica del deporte a última hora del día, pero sí es recomendable hacer algo de ejercicio físico en las primeras horas de la tarde. Si nos acostamos cansadas, pero sintiéndonos saludables, tenemos menos posibilidades de sufrir pesadillas.

+ El poder del pensamiento. No, no podemos conseguir todo lo que nos propongamos por más que adoptemos la actitud adecuada, pero sí podemos conseguir más cosas de las que pensamos con la fuerza de nuestros pensamientos. Si al meternos en la cama, en lugar de darle vueltas a las preocupaciones pensamos en algo bonito, seguro que los sueños irán en esa dirección.

Tener pesadillas tiene sus ventajas

Pero ni podemos ni nos conviene desterrar por completo a las pesadillas de nuestras noches, ya que tienen su utilidad. Este tipo de sueños no ocurren para atormentarnos, sino para reflejar situaciones o problemas que se nos están pasando por alto o que no queremos reconocer. Las pesadillas nos pueden alertar de algún problema emocional, pueden advertirnos de un riesgo de depresión o hacernos ver que estamos perdiendo el control.

Así que, a no ser que las pesadillas ocurran todas las noches, hay que perderle el temor a los malos sueños. Una advertencia a tiempo, aunque sea en forma de interpretación ambigua, nos servirá para reflexionar sobre el peligro y detectar todo aquello que anda mal en nuestra vida.

Y tú, ¿tienes pesadillas? Cuéntanos tus sueños en los comentarios.