Perder la timidez: el control de las emociones

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Sabemos bien que el carácter tímido lleva implícitas una serie de emociones negativas y autodestructivas que debemos aprender a manejar. En algunos casos, vencer la timidez necesita una terapia psicológica que nos ayude a dominar todas esas emociones. ¿Sabes cuáles son las emociones que tienes que controlar para perder la timidez?

Las emociones que debes controlar para perder la timidez

La timidez acaba generándote una sensación a tu alrededor del todo negativa y pesimista, pero llega un momento en que no aciertas a distinguir muy bien cuáles son esas emociones negativas que te genera la timidez. Está claro que el mejor método para aprender a manejar las emociones es la terapia cognitivo conductual, pero antes hay que delimitar cada una de esas emociones.

1 Miedo. Una de las principales emociones que genera la timidez el miedo. Miedo a hacer el ridículo, miedo a que la opinión de los demás sea negativa, miedo a equivocarte o miedo a meter la pata. Y también vergüenza.

2 Inseguridad. Te sientes insegura porque eres tímida o viceversa. En la mayoría de las ocasiones la inseguridad es fruto de la baja autoestima, por lo que las técnicas para mejorar la autoestima te ayudarán mucho a controlar tu inseguridad.

3 Ansiedad. No hay persona tímida que no haya sufrido las consecuencias del nerviosismo. En algunos casos la timidez se llega a convertir en ansiedad y para poder controlarla, lo mejor es dominar algunas técnicas de respiración y relajación.

4 Impotencia. Te gustaría ser más sociable, te gustaría mostrarte más simpática e ingeniosa, liberarte de esa timidez que te paraliza y disfrutar de cada encuentro social como la que más. Pero la timidez no te deja disfrutar y eso te crea un sentimiento de impotencia que se traduce en frustración.

5 Resignación. No hay forma de que dejes de ser tímida. Los ejercicios para vencer la timidez requieren demasiada constancia y el triunfo no está garantizado. El pesimismo por la timidez te ha dominado y te has resignado a ser una persona tímida de por vida. ¿Qué le vamos a hacer, si la timidez es genética? Olvida este pensamiento porque lo cierto que es se pueden hacer muchas cosas para perder la timidez.