Eructos: El verdadero motivo por el que se producen

Qué comer y qué no comer para evitar los eructos

Lidia Nieto

En algunas culturas, los eructos son señal de que la comida le ha sentado bien al comensal, pero por lo general son molestos y, aunque no se trata de una enfermedad que revista gravedad, sí existen una serie de causas y remedios caseros para poder evitarlos. Conoce el verdadero motivo por el que eructamos. 

¿Por qué se producen los eructos? 

Los eructos son gases que, en lugar de expulsarse por el ano, salen de manera brusca por la boca. Suelen resultar incómodos, pero a veces son inevitables. Por ejemplo, hay gente que a través de la acción del eructo consigue aliviar molestias intestinales como las naúseas o acidez, y también estan las embarazadas, que sufren cambios hormonales y molestias intestinales al tener menos espacio para respirar y para hacer correctamente la digestión. Los eructos suelen asociarse a problemas de malas digestiones y de empachos y están provocados, entre otras causas, por: 

+ Comer con prisas y sin apenas masticar la comida. De esta manera, lo que se genera es que los alimentos lleguen al estómago en trozos muy grandes y las digestiones sean lentas y pesadas, provocando gases y eructos. Al comer rápido lo que provocamos es que en nuestro estómago entre aire y se produzcan gases en él. Lo mismo ocurre cuando comes chicle.  

+ Consumir alimentos muy grasos o dejar que pasen muchas horas sin comer nada. 

+ Los eructos también aparecen cuando bebes mucho líquido o cuando tomas bebidas con gas. A su vez, muchas veces estas bebidas con gas (sales de frutas o agua con gas) ayudan a eructar y a relajar el estómago.

+ Enfermedades como la ansiedad o el estrés provocan nervios en el estómago, malas digestiones y, por tanto, aparición de gases y ganas de eructar. También la aparición de eructos puede estar asociada a patalogías como la gastritis o la hernia de hiato. 

+ Problemas derivados del estreñimiento - al no poder evacuar bien, se produce un colapso digestsivo, lo que provoca gases o eruptos- o posibles alergias o intolerancias alimenticias.

Cómo evitar los eructos

Hay muchas cosas en nuestro día que pueden ayudar a evitar los eructos. Por ejemplo, la próxima vez que te sientes en la mesa, tómate unos minutos para relajarte, intenta no comer rápido y, después de que termines, no realices ningún ejercicio brusco. Por otro lado, aunque te parezca raro, no lleves prendas ajustadas, porque lo único que conseguirás en tener una mala digestión. Además de estos consejos es importante que cuides mucho lo que comes. 

Qué comer y que no comer para evitar para no tener gases

+ Frutas. No tomarla en la comida o en la cena y hacerlo mejor en el desayuno o en la merienda y, entre las más recomendadas, están la manzana, la pera y la papaya. 

+ Lácteos. Hay ciertas leches que pueden resultar más indigestas, por ejemplo, la de vaca es más pesada que la vegetal (soja o almendra). 

+ Encurtidos. Pepinillos, cebolletas, aceitunas son alimentos que provocan malas digestiones.

+ Las infusiones pueden ser nuestros mejores aliados para combatir la indigestión. Infusiones amargas (alcochofa), de cardamono, menta o poleo, las de jenjibre y, por último, si creemos que los eructos pueden venir por nervios, las infusiones de flor de azahar, pasiflora o melisa.