Slow Food, una tendencia para comer y vivir mejor

¿No te gustaría sentarte a la mesa tranquilamente y disfrutar de cada plato?

Laura Sánchez

Qué es el Slow Food

La mayoría de las personas tenemos la impresión de que el estrés y la ansiedad se han apoderado de nuestras vidas y nos hemos metido en una espiral de prisas de la que no sabemos cómo salir. ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste del placer de una buena comida, sentada en la mesa sin mirar el reloj y siendo consciente de los sabores de los alimentos? El Slow Food te ayuda a comer y a vivir mejor y no es solo una moda, es toda una filosofía de vida.

Qué es el Slow Food

Los beneficios del Slow Food

El movimiento del Slow Food surgió en Italia a mediados de los 80 cuando el periodista Carlo Petrini decidió combatir la tendencia del Fast Food o comida rápida. El motivo no fue otro que la aparición de un conocido restaurante de comida rápida en un lugar tan emblemático y tradicional como la Plaza España en Roma. Había que tomar medidas.

Y esas medidas fueron la creación de este movimiento Slow Food que pronto ganó adeptos en todo el mundo. Pero, ¿cuál es la propuesta del Slow Food? Pues apostar por una vuelta a lo tradicional en cuestión de hábitos alimentarios, sentarse alrededor de una mesa a disfrutar de forma consciente de lo que se está comiendo. En definitiva, comer tranquilamente que es igual a comer más sano.

Propuestas del Slow Food

La propuesta del Slow Food

La propuesta del Slow Food es realmente interesante porque todos hemos sufrido en mayor o menor medida la presión del día a día y la prisa a la hora de comer. Comemos lo que sea, lo más rápido, lo más fácil y seguimos con nuestro ritmo frenético. ¿Alguien duda que estos hábitos están perjudicando nuestra salud? Con el Slow Food es posible un estilo de vida más saludable.

El Slow Food propone olvidarnos del tiempo a la hora de comer, prestar atención a los alimentos, utilizar alimentos de temporada y recuperar las recetas tradicionales. Es también un movimiento que promueve una alimentación ecológica y sostenible. Lo que es bueno para el medio ambiente, también es bueno para nosotros. Que el Slow Food surgiera en Italia, un país que tiene como base la dieta mediterránea, tampoco es casualidad. Pero hay más alrededor de esta nueva forma de entender la alimentación.

La filosofía de la vida Slow

Filosofía de vida Slow

Todo empezó con la comida, pero con el tiempo esta filosofía del Slow Food se ha ido extendiendo a todos los ámbitos de la vida creándose el concepto de Vida Slow. ¿Quién no suspira por una vida más tranquila en la que el estrés y la ansiedad queden muy lejos? Por eso no tardaron las propuestas de tomárnoslo con calma en otros ámbitos:

+ La crianza Slow intenta proteger a los más pequeños del despiadado ritmo de vida que está robando su infancia.

+ Los viajes Slow proponen un nuevo modelo de turismo en el que el viajero se integre temporalmente en el destino y descubra la verdadera esencia del lugar.

+ Las Cittaslow son ciudades que apuestan por un estilo de vida más relajado en las que invita a los habitantes a 'vivir' sus ciudades.

+ El movimiento Slow también tiene su particular forma de entender el hogar y su decoración. La idea es tener una vivienda adaptada al estilo de vida particular en donde las personas se sientan cómodas y relajadas.

+ Esta filosofía de vida que promueve la tranquilidad vital y la liberación de la tiranía del tiempo llega hasta nuestro dormitorio con el Slowsex, otra forma de entender las relaciones sexuales en las que seamos más consciente de las pieles y menos de los fines.

¿Qué te parece el Slow Food y la vida Slow?, ¿te apuntas?