¿Me puede venir la regla estando embarazada?

Embarazo y menstruación, ¿es posible?

Tamara Sánchez

¿Me puede venir la regla estando embarazada?

¿Me puede venir la regla estando embarazada? Si estás encinta y has experimentado un pequeño sangrado es muy probable que te estés haciendo esta pregunta. Lo cierto es que sí se puede sangrar a la vez que se está embarazada, pero en ningún caso se puede tener la menstruación en dichas circunstancias. Biológicamente es imposible, ya que el óvulo se encuentra fecundado.

Es muy común que las mujeres embarazadas sangren en las primeras semanas de su embarazo. ¿Por qué sucede esto? Los motivos son varios y en este artículo te los vamos a explicar. ¡Muy atenta!

Menstruación y embarazo

El sangrado que puede surgir en las primeras semanas de nuestro embarazo nada tiene que ver con la menstruación. Para menstruar, una mujer debe haber liberado un óvulo el cual no haya sido fecundado por un espermatozoide. Esto quiere decir que es totalmente imposible estar embarazada y continuar menstruando ya que el óvulo ya se encuentra fecundado.

Hay bastantes diferencias entre el sangrado menstrual y el sangrado que se produce al principio del embarazo. Para empezar, este sangrado que tenemos cuando estamos embarazadas es mucho más oscuro, casi color café. Por otro lado, es menos abundante que el que solemos tener durante nuestros días menstruales. Y además, este sangrado dura mucho menos que el sangrado propio de la menstruación.

Casi un 30% de las mujeres tienen este problema, no hay que asustarse. Por lo general, se trata de pequeñas hemorragias sin importancia que no suponen un peligro ni para el bebé ni para la madre, no obstante, siempre es preferible avisar y consultar con nuestro médico para verificar que no existe ninguna anomalía y el embarazo sigue su curso con total normalidad.

¿Es normal sangrar en el embarazo? Causas más comunes

Como ya hemos mencionado, la menstruación durante el embarazo no es posible, sin embargo muchas mujeres experimentan hemorragias vaginales durante esta etapa, fundamentalmente en los primeros meses. A este tipo de sangrado se le denomina hemorragia decidual y aparece como consecuencia del desprendimiento parcial del revestimiento del útero durante los primeros tres o cuatro meses de embarazo.

El desequilibrio hormonal que se genera en esta etapa provoca pérdidas de sangre causadas por tres razones fundamentales:

+ Implantación del embrión: durante las primeras semanas de embarazo, es muy habitual que se produzca el conocido sangrado de implantación. Generalmente, este sangrado tiene lugar antes de tener un retraso de la regla (de hecho se suele confundir con la misma) y sucede por la rotura de los vasos sanguíneos que se produce para que pueda comenzar a desarrollarse la conexión de vasos entre la madre y el bebé. Esto dará lugar más tarde a la futura placenta. El sangrado de implantación se caracteriza por ser de color marrón o rosáceo y es mucho menos abundante que el de la regla.

+ Cambios en el cuello del útero: el aparato reproductor femenino se va preparando para el momento del parto lo cual hace que fluya una mayor cantidad de sangre hacia el cérvix que puede provocar pequeñas hemorragias.

+ Memoria orgánica: podemos manchar regularmente dada la continuación automática de las funciones propias de nuestro aparato reproductor durante el ciclo menstrual.

Otras causas de las pérdidas de sangre en el embarazo

Causas de las pérdidas de sangre en el embarazo

Con todo lo anterior ha quedado claro que las pequeñas pérdidas de sangre habitualmente son generadas por el desarrollo fisiológico normal del embarazo. No obstante, hay ocasiones en las que algunas complicaciones pueden desembocar en un sangrado grave y peligroso. En estos casos, debes estar muy atenta a las señales y acudir inmediatamente al ginecólogo. Estas pueden ser algunas de las causas:

+ Problemas en la placenta: el sangrado durante el embarazo puede deberse a un desprendimiento prematuro de la placenta o la placenta previa (se produce cuando esta crece en la parte más baja del útero y cubre toda la abertura del cuello uterino o parte de ella).

+ Embarazo ectópico: se produce cuando el embrión se implanta fuera del útero, por ejemplo en las trompas de Falopio. Una hemorragia durante el embarazo puede avisarte de la presencia de un embarazo ectópico. Si se coge a tiempo bastará con un medicamento para detener el embarazo, sino será necesario hacer cirugía.

+ Embarazo molar: el embarazo molar consiste en una malformación del tejido de la placenta que puede terminar desembocando en un sangrado genital.

+ Hematomas intrauterinos: son estructuras con forma de media luna originadas a raíz de la aparición de pequeños charcos de sangre entre el tejido coriónico y las capas superficiales del endometrio. Cuando surgen estos hematomas, el embarazo pasa a considerarse de alto riesgo. 

El sangrado no menstrual suele darse en las primeras semanas del embarazo, si una vez avanzado vuelve a repetirse el sangrado, de forma mucho más abundante, tenemos que acudir al médico de forma inmediata, pues podemos estar sufriendo un aborto involuntario.

Las dudas más frecuentes sobre embarazo y menstruación

¿Me puede venir la regla estando embarazada?

+ ¿Puedo estar embarazada aunque me haya venido la regla?

Si estás embarazada no te vendrá la regla, sin embargo, es muy habitual tener un sangrado vaginal (especialmente durante las primeras doce semanas de embarazo) que puede confundirse con la menstruación. Puedes diferenciar este sangrado del periodo por su color y abundancia. Puede presentar un color marrón oscuro o muy clarito, casi rosa. Además, no es tan abundante como el sangrado menstrual y dura menos días que este último.

En torno al 30% de las mujeres embarazadas tienen algún tipo de sangrado durante las primeras semanas de gestación. Esto puede deberse a la implantación del óvulo fecundado, a una infección, a una irritación cervical, a un embarazo ectópico o a la amenaza de un aborto espontáneo.

+ ¿Cuándo volverá mi regla después de haber estado embarazada?

Después del embarazo y el parto, el cuerpo de la mujer va recuperando poco a poco su estado y sus funciones naturales. Si después de dar a luz has decidido alimentar a tu bebé por medio de lactancia artificial, lo más probable es que la regla reaparezca a partir de la séptima semana tras el parto. Si por el contrario vas a amamantar a tu hijo, la menstruación puede retrasarse unas semanas más. Recuerda que aunque no tengas el periodo, eres igualmente fértil por lo que lo más recomendable es utilizar algún método anticonceptivo si quieres prevenir un nuevo embarazo.