¿Beber café es bueno o malo?

En muchas casas del mundo el café es el verdadero despertador de nuestros cuerpos. Es decir, como autómatas escuchamos la alarma matutina del reloj y nos levantamos, pero estamos realmente despiertos cuando ese aroma característico inunda nuestra cocina y el negro elixir llega a nuestra boca.

Actualmente el café es la bebida estimulante más vendida y consumida en el mundo, procede de un arbusto llamado coffea arabica y desde que el primer mercader lo extrajo de su natal Arabia, no ha cesado de recorrer el mundo. Contiene altas concentraciones de cafeína, un alcaloide excitante del sistema nervioso central que puede llegar a crear dependencia, por lo que los médicos indican una ingestión moderada.

Gran parte de la mística que envuelve esta infusión procede quizás de la imposibilidad de automatizar su cultivo, esas plantas exigen tierras húmedas y fértiles que no estén expuestos al Sol. La sombra de las montañas es su ambiente más favorable y la cuidadosa atención del hombre que debe cosechar con sus propias manos los frutos maduros.

Estas semillas son sometidas entonces a un largo proceso de secado, tostado y pulverizado del cual depende su calidad. Existen diferentes variedades, entre ellas la arábica, propia de los cafés más selectos, que contiene aproximadamente un 1% de cafeína, la mitad de la que se encuentra en la robusta, por ejemplo.

Café estimulante

Entre las diversas formara de tomar el café destaca el exprés por ser el más estimulante de todos, el proceder que emplea el vapor a presión es mucho más efectivo que el de las cafeteras clásicas donde tiene lugar la infusión y la filtración.

Pero si el secreto está en a cafeína, es bueno saber que este tipo de alcaloide se encuentra también es las hojas, semillas o fruto de otras 60 especiales vegetales del mundo. Ella penetra fácilmente en todas las células del organismo, especialmente en las del sistema nervioso. Se elimina con la orina entre 3 y 6 horas después de ingerida su efecto no es acumulativo.

Su acción más importante es la de estimular la transmisión de los impulsos nerviosos entre las células nerviosas o neuronas. Por ello, se admite que cantidades diarias de cafeína inferiores a 200 mg, (el equivalente a dos o tres tazas de café al día), tonifica al organismo, alivia la fatiga, favorece las funciones intelectuales e incluso puede resultar útil en caso de lipotimia (desmayo), ya que la cafeína proporciona un estímulo de emergencia, aunque no solucionan la causa del trastorno. El exceso puede provocar temblores, nerviosismo, insomnio, palpitaciones, y afecta incluso la capacidad de rendimiento en las personas que no están habituadas a tomarlo.

Adicción a la cafeína

Pero la cafeína puede crear dependencia rápidamente. Basta tomar de 400 a 600 mg diarios durante más dos semanas aproximadamente y quedaremos enganchados con riesgo a padecer incluso del síndrome de abstinencia que se puede manifestar en forma de cansancio, irritabilidad nerviosa, incapacidad para concentrarse, ansiedad, dolor de cabeza, temblores y otros síntomas físicos.

Rosa Mañas  •  jueves, 2 de marzo de 2017

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información aquí

x