Los grandes riesgos de tomar antidepresivos sin tener depresión

¿Por qué algunos médicos prescriben antidepresivos para casos que no son depresión?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Riesgos de tomar antidepresivos sin tener depresión

No se trata del debate sobre si fármacos sí o fármacos no para tratar la depresión. Parece bastante evidente que para superar un trastorno como la depresión se necesita tanto medicamentos como una terapia psicológica, así que no queremos demonizar las prescripciones farmacológicas. Pero sí tomarlas con precaución, porque hay algunos riesgos en tomar antidepresivos sin tener depresión, unos efectos a los que no tienes por qué exponerte.

Cómo funcionan los antidepresivos

Los antidepresivos funcionan, claro que funcionan. La depresión es un trastorno en el que entran en juego procesos químicos cerebrales, no es solo un estado del ánimo. La química se trata con química y estos medicamentos aumentan los niveles de serotonina, sustancia necesaria y que no produce el cerebro por sí mismo cuando tienes depresión.

Así pues, si tienes depresión, necesitarás un fármaco que durante un tiempo regule estos neurotransmisores, hasta que tu cerebro sea capaz de producir serotonina de forma natural y sin ayuda externa. Pero si tienes depresión, tan importante como los antidepresivos será un tratamiento psicológico que te ayude a entender tu enfermedad y a protegerte de ella en el futuro.

Y si no tienes depresión, ¿para qué quieres los antidepresivos? Si no tienes depresión, no necesitas producir más serotonina, por lo que la función de estos fármacos queda inservible. Entonces, ¿por qué los médicos prescriben antidepresivos para casos que no son depresión? La respuesta no la tenemos, queda en el aire. Al igual que las dudas sobre la facilidad de prescribir fármacos como antidepresivos o ansiolíticos a la primera de cambio. Pero ante esa situación solo podemos negarnos.

Los peligros de tomar antidepresivos sin necesitarlos

Tomar antidepresivos sin necesitarlos: peligros

Puedes y debes negarte a tomar antidepresivos si tu psicólogo te ha confirmado que no tienes depresión. Los antidepresivos se prescriben para muchas otras dolencias, incluso para los trastornos de ansiedad, pero eso no significa que sean necesarios. Al contrario, tomar antidepresivos sin tener depresión tiene grandes riesgos.

+ Los fármacos únicamente servirán para esconder algunos síntomas y, con ello, tu problema real, que no es depresión, será muchísimo más difícil de detectar y de diagnosticar. Si ya estás medicándote, no podrás saber lo que realmente te ocurre. Cuando se recomiendan antidepresivos, se hace a pesar de sus riesgos y sus efectos secundarios porque ayudan a superar el trastorno depresivo. Pero si no tienes depresión, ¿por qué correr ese riesgo?

+ Muchos antidepresivos favorecen la aparición del insomnio. Si no tenías problemas para dormir y ahora te cuesta conciliar el sueño, estás añadiendo más problemas a los que ya tenías. Y no estás solucionando nada, puesto que los medicamentos que tomas ayudan a curar una enfermedad que en realidad no tienes.

+ La fatiga y el cansancio, síntomas habituales de la depresión, pueden deberse a otras causas y uno de los efectos secundarios de los antidepresivos es precisamente el cansancio. De esta forma, mientras tomes estos fármacos no podrás averiguar el origen de esa fatiga.

+ De las primeras cosas que notas cuando tomas antidepresivos es el aumento de apetito, lo que se puede traducir en un aumento de peso. Esto se puede prevenir haciendo ejercicio físico, pero entre el insomnio y la fatiga, lo más habitual es que lo último que te apetezca sea moverte.

+ Hay otros efectos de los antidepresivos como los mareos, la sequedad de boca, el estreñimiento o incluso la visión borrosa que te complicarán tu día a día sin aprovecharte de sus beneficios, es decir, ayudarte con la depresión, ya que no tienes. Así como una disminución drástica del deseo sexual, que además de bajar tu autoestima puede llevarte a tener problemas de pareja.

Por todo esto es importante valorar la prescripción médica de unos antidepresivos por ti misma y junto a tu psicólogo. ¿Te hacen falta realmente los antidepresivos? Vale la pena asumir sus riesgos si tienes depresión, pero ¿si no la tienes? La decisión es tuya.