El significado de soñar con una estampida de animales

Soñar con animales te transmite toda la sabiduría de la naturaleza

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué significa soñar con una estampida de animales

Toda la fuerza y la sabiduría de la naturaleza te la pueden transmitir los sueños con animales. Soñar con una estampida de animales es un sueño muy interesante que debería servirte a modo de advertencia. Sin llegar a ser un sueño premonitorio, tal vez debas fijarte en cómo hacen los animales para escapar del peligro. Descubre en nuestro diccionario de sueños qué significa soñar con una estampida de animales.

¿Soñar con una estampida de animales es premonitorio?

¿Puedes ver claramente qué tipo de animales son los que han salido corriendo? En el caso de soñar con una estampida, lo de menos es el animal del que se trate, porque el significado se refiere al hecho en sí de salir corriendo, de esa manada o grupo de animales que de pronto corren hacia otro lugar alejándose de un peligro. Pero, ¿de qué peligro?

1 Eso tampoco te lo dice el sueño. Ya sean caballos, elefantes, ciervos o perros salvajes lo que salen en estampida por el campo, tienes que fijarte en su reacción. Una reacción rápida e instintiva, una reacción natural y espontánea de unos seres que no tienen la intuición adormecida por los estímulos de la vida moderna. Porque ante un peligro hay dos opciones.

2 O se lucha o se huye. ¿Cuál es la opción más inteligente? Eso no lo sabrás hasta que no se presente ese peligro. Pero esa estampida de animales en sueños ocurre para que tomes en consideración la idea de no esperar a que nada malo ocurra, que eches a correr junto con los tuyos. Correr no siempre es de cobardes, a veces es la opción más inteligente.

3 Pero no queremos que te asustes con este sueños en el que unos animales salen en estampida pensando que es un sueño premonitorio y que alguna desgracia está a punto de ocurrir en tu vida. Nada de eso. Tu sueño te pide que te fijes en los animales, que te fijes en los mecanismos de la naturaleza porque ahí reside nuestra fuerza, aunque la tengamos olvidada.