Descubre los beneficios de la soledad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La mayoría de las personas tienen miedo de la soledad. Probablemente porque definimos a la persona en base a cómo se relaciona en sociedad y desde la filosofía nos llega la máxima de que "el ser humano es un ser social". También conocemos la importancia que tienen las relaciones sociales para sentirnos bien, repercutiendo incluso en nuestra salud, por eso existe ese temor a quedarse solo. Sin embargo, también hay personas capaces de disfrutar de la soledad.

Motivos para estar sola

Cuando hablamos de disfrutar de la soledad nos estamos refiriendo a esa capacidad que tienen algunas personas de sentirse más felices cuando están solas, en ningún caso hablamos de aquellas que deciden aislarse del mundo porque les produce insatisfacción. Pero en circunstancias normales y sin que exista ningún desajuste psicológico, encontramos muchos motivos para querer estar solas.

El principal motivo para querer estar sola es llegar a conocerse a una misma, algo que sólo se puede hacer desde la reflexión objetiva, sin interferencias externas y para lo que necesitamos un tiempo a solas. También es beneficiosa la soledad para aquellas personas que llevan un ritmo de vida frenético, con un alto volumen de trabajo y dominadas por el estrés.

Es este modelo de sociedad que gusta de imponer lo que es "normal" y lo que no el que puede llevarnos a querer un poco de soledad. Parece que si no tienes un círculo de amigos amplio no estás realizada como persona, y así ocurre que no vemos envueltas en compromisos sociales y en grupos de gente con los que poco o nada tenemos en común. Y el terreno amoroso es uno de esos ámbitos donde cada vez más gente decide vivir en solitario.

Disfrutar de la soledad

Aunque parezca increíble, no sólo se puede aceptar la soledad, sino también disfrutar de ella y de sus beneficios. Empezando por todas esas solteras por vocación que, tras varios fracasos sentimentales, están firmemente decidas a no compartir su vida con un hombre que pretenda anular su personalidad. De esta manera, sin estar pendientes de satisfacer los deseos de su media naranja, tienen más oportunidades de desarrollarse a nivel personal y laboral.

La libertad es el premio más jugoso de la soledad, que te permite hacer y deshacer, ir y venir, decidir y disfrutar de todo aquello que te hace sentir bien sin tener que rendir cuentas a nadie. Además, ese profundo conocimiento que adquieres de ti misma cuando aprendes a estar sola te proporcionará el equilibrio emocional necesario para ser feliz, con un aporte extra de seguridad e independencia.

No falta quien pueda ponerle pegas a los beneficios de la soledad, sobre todo, porque tendemos a relacionar la soledad con un estado de decaimiento y desánimo. Y efectivamente son muchas las personas que sienten verdadera angustia por estar solas y que necesitan formar parte de un grupo. Pero también hay que tener en cuenta que la soledad más cruel y dolorosa es la de sentirte sola cuando estás rodeada de gente.