Risoterapia en la ducha y el jardín

Napoleón Fernandez

La ducha matutina puede ser un lugar ideal para practicar la primera sesión de Risoterapia y dejar que ella nos marque las pautas del día. Comenzar la jornada con las bondades que ella nos reporta es, sin dudas, una tentadora opción. Luego, una relajante y risueña marcha por la playa o el jardín, puede cerrar con broche de oro la jornada. Claro está que estos ejercicios también pueden practicarse en otros horarios, basta tener el tiempo y la disposición. 

Risoterapia de ducha

Cuando estés bajo la ducha y sientas el agua correr, visualiza que miles de pequeñitas sonrisas y carcajadas van entrado por todo tu cuerpo y te van llenando de amor a ti misma. Una vez concentrada, date un poco de masaje, y practica la risa fonadora durante no menos de 5 minutos.

Risoterapia de jardín (playa o montaña)
Es preferible aprovechar el horario del amanecer o el atardecer, momento en que deberás dar un paseo, preferiblemente descalza, por el jardín, la orilla del mar o la montaña. Esto te conectará directamente con la energía de la madre Tierra, y podrás cederle tus tensiones, miedos o stress.
Pon una gran sonrisa en tus labios y deja que el jajajaja recorra todo tu cuerpo. Ríe, ríe, ríe, ríe y escúchate. Repite la sesión varias veces.