Decir a tu jefe que dejas el trabajo: 6 pasos para hacerlo con elegancia

Cómo renunciar a tu empleo quedando bien y sin cerrar puertas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Ahora que sabemos que los empleos no son para toda la vida, vivimos en un cambio continuo. Ahora que queremos desarrollarnos personal y profesionalmente, aprovechamos la inestabilidad laboral para seguir buscando un trabajo que nos llene más y en el que nos paguen más, por ejemplo. Pero esa conversación en la que le dices a tu jefe que dejas el trabajo puede ser complicada. Y seguro que quieres hacerlo quedando bien y sin cerrar puertas, que nunca se sabe. En Diario Femenino te contamos cómo hacerlo paso a paso.

¿Te interesa cambiar de trabajo?

A no ser que trabajes en el funcionariado, la movilidad laboral está a la orden del día. De unos trabajos te despiden y de otros te vas tú misma porque la búsqueda de empleo no está restringida a los desempleados. Sí, puedes tener trabajo y seguir buscando un trabajo mejor, que te llene más, que te reporte más dinero y más satisfacciones, en el que puedas desarrollar todas tus capacidades.

El trabajo nos ocupa buena parte del día y es importante ir a trabajar con ganas y con motivación. También es importante que te llene, que esté relacionado con aquello para lo que te has formado y que te permita desplegar todo tu potencial. Y, por supuesto, es importante que haya buen ambiente, que te reconozcan tu esfuerzo y que tengas un sueldo que te permita vivir bien o, por lo menos, sin pasar penurias.

Y si tienes todo esto... de vez en cuando conviene cambiar de aires, dar un nuevo giro a tu vida profesional, aventurarte en nuevos retos, acoger nuevas oportunidades que ni se te habían pasado por la cabeza. Esa es la forma de reinventarse y no morir de un ataque agudo de rutina vital.

Comunicarle a tu jefe que dejas el trabajo paso a paso

Así que si te encuentras en la situación de que te han ofrecido un nuevo trabajo y no estás dispuesta a rechazarlo, tendrás que decírselo a tu jefe. Pero, ¿cómo? Desde luego te interesa hacerlo de forma elegante y sin cerrar puertas, que la vida da muchas vueltas y no sabes si en una de ellas te vas a volver a encontrar con esa empresa que ahora abandonas. Vayamos paso a paso.

1 Elige el momento para decirle a tu jefe que dejas el trabajo. Esto es como en las rupturas de pareja, que parece que nunca es un buen momento, pero en la medida de tus posibilidades procura hacerlo en un momento en el que no haya mucha tensión en la empresa o cuando hayáis terminado algún proyecto.

2 La antelación con la que se lo digas a tu jefe también va a determinar la imagen que quede de ti. Cuanto antes mejor, pero todo el tiempo que te quedes trabajando, tendrás que rendir al máximo para que no piensen que ya tienes la cabeza fuera, en tu nuevo trabajo.

3 Afronta la delicada conversación cara a cara y, por supuesto, díselo a tu jefe antes que a tus compañeros, no permitas que se propaguen rumores sobre tu marcha antes de confirmarlo. Tal vez tengas que escribir también una carta de renuncia para el departamento de recursos humanos. Tienes que preparar con antelación tanto la conversación como la carta.

4 Con seguridad y con confianza en ti misma dile a tu jefe que dejas el trabajo. ¿Por qué? Porque necesitas crecer profesional y personalmente, porque te han ofrecido una oportunidad de trabajo más acorde con tu formación, porque vas a hacerte cargo de nuevas responsabilidades, porque necesitas un cambio para seguir motivada y rendir al máximo. O porque en tu nuevo trabajo vas a ganar más, que también es un motivo de lo más razonable.

5 Ofrece a tu jefe un plan de transición para que tu marcha no provoque demasiados contratiempos. Asegúrale que dejarás los proyectos terminados o bien encaminados y que dejarás los asuntos que te competen resueltos. Además, no tienes inconveniente en dejar las instrucciones precisas para que la persona que te sustituya sepa cómo manejarse en tu puesto de trabajo.

6 No te olvides de agradecer a tu jefe todo el apoyo recibido, la confianza que depositaron en ti desde el primer día y todo lo que has aprendido en esta empresa. Gracias por esa oportunidad. El cambio que necesitas no tiene nada que ver con ellos, sino contigo misma. Eres una profesional, te gusta ser la mejor versión de ti misma en el trabajo y para hacerlo necesitas un cambio.

Cómo dejar tu trabajo y quedar bien

Tienes derecho a cambiar de trabajo, a buscar nuevas oportunidades y a aspirar a más en tu carrera profesional. Te lo recordamos para que vayas a la conversación con tu jefe con esta idea muy clara en la cabeza. Por supuesto, la preparación en casa es fundamental. Porque tienes que saber muy bien lo que vas a decir porque... ¿Y si tu jefe te hace una contraoferta para que te quedes?

Esto tendrás que valorarlo también los días previos, imagina todos los escenarios posibles pero manteniendo siempre la idea de cuáles son tus objetivos muy clara. No te dejes llevar por sentimentalismos en el trabajo, porque a la hora de la verdad, tu empresa no tendrá ningún reparo en tratarte como a un número.

Teniendo esto bien claro, no tiene por qué haber ningún problema para dejar tu trabajo y quedar bien. ¿O se nos ha pasado algo por alto? Revisa tu contrato, no vaya a ser que haya alguna cláusula sobre la renuncia y tu jefe pueda retenerte en tu puesto por motivos legales.

Ahora sí lo tenemos todo atado y puedes dedicarte a las formas para quedar bien y no cerrar las puertas. El agradecimiento es una parte, la otra parte lo hará el esfuerzo que pongas a la hora de facilitar tu marcha y la incorporación de otra persona. Tal vez puedas formar a tu sustituto.

¿Y tus compañeros? Tendrás que decírselo también una vez que hayas hablado con tu jefe. Ellos también han sido importantes en tu carrera profesional y puede que te encuentres con alguno de ellos más adelante en otro trabajo. Vuelve a agradecer, seguro que tus compañeros te han apoyado más de una vez en un momento delicado.

Esta despedida no tiene por qué salir mal y ni siquiera tiene por qué ser definitiva. Explica tus motivos para dejar el trabajo desde un enfoque positivo centrándote en que es una gran oportunidad para ti y no en lo que estás deseando dejar atrás. Y no te olvides de trabajar al máximo desde el día que comunicas tu marcha hasta el día que realmente dejes de trabajar.

A partir de aquí, dedícate a disfrutar de tu nuevo trabajo y a prepararte mentalmente para disfrutar de una nueva oportunidad laboral. Una nueva puerta se ha abierto, pero no tienes por qué cerrar la anterior.

Puedes leer más artículos similares a Decir a tu jefe que dejas el trabajo: 6 pasos para hacerlo con elegancia, en la categoría de Mundo laboral en Diario Femenino.