Qué hacer si el miedo a perder el trabajo no te deja vivir

Cómo superar el temor a que te despidan

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿El miedo a perder el trabajo te supera?

¿Tienes miedo a perder el trabajo? Es normal, dado el panorama laboral en el que vivimos. La mayoría de las personas viven con lo justo, en una inestabilidad importante y con un sueldo con el que apenas pueden llegar a fin de mes. Encontrar un trabajo, no ya mejor, sino de iguales condiciones es una auténtica odisea. Y es cuando te das cuenta de eso cuando la ansiedad se dispara y el miedo a perder el trabajo no te deja vivir.

Consecuencias del miedo a perder el trabajo

Entendemos tus temores. La situación está complicada y es evidente que necesitas ese trabajo. Pero déjanos decirte que ese miedo a perder el trabajo además de no dejarte vivir, te está perjudicando en el propio ámbito laboral. Que ese miedo a perder el trabajo puede hacerse realidad si no cambias de actitud.

+ ¿Sabes lo que es una profecía autocumplida? Es muy común la ansiedad anticipatoria o el miedo anticipado a que ocurra algo malo. La actitud negativa que vas generando con ese miedo propicia el terreno para que ocurra de verdad.

+ Pensar continuamente que vas a perder tu trabajo desgasta física y emocionalmente. Estás menos centrada, te concentras peor, no tienes motivación y eso hace que seas menos productiva y menos eficiente en tu trabajo.

+ El miedo y la ansiedad van unidos, con todo lo que ello implica a nivel físico, somatizando tus temores y encontrándote en una situación de salud precaria con multitud de dolencias que te impiden vivir tu día a día con la energía habitual y con normalidad.

+ El ánimo se resiente debido al miedo. La autoestima baja en picado hasta el fondo de la tierra porque te sientes vulnerable. A medida que esta situación se alarga, crece la inseguridad, te valoras menos y te sientes más incapaz.

+ Otros ámbitos de tu vida se ven afectados por este miedo. Tener miedo a perder el trabajo actúa como una especie de autocastigo en el que te ves incapaz de disfrutar con cualquier actividad que realices. Es frecuente pensar que no te lo mereces, que no te mereces ser feliz.

+ La situación es tan peligrosa como para derivar en una depresión. Así que si notas que el miedo a perder el trabajo está impactando en tu vida, es hora de actuar.

Cómo superar el temor a ser despedido

Pasos para superar el miedo a que te despidan

Y, ¿cómo se supera este miedo? Porque no es un miedo irracional en su base. Es evidente que quedarte sin trabajo es un problema importante, por lo que el miedo es real y motivado. Lo que ocurre es que la intensidad de ese miedo está dejando de ser adaptativo para convertirse casi en una premonición.

+ Dedica un momento al día para ponerte en lo peor. Pero reserva ese periodo de preocupación. En ese tiempo puedes imaginar las consecuencias de quedarte en paro, cómo sería tu vida a partir de ese momento y deja que salgan todos esos pensamientos catastrofistas que se pasean aún sin forma en tu cabeza.

+ Si te permites tener miedo pero le pones unos límites temporales, tendrás la mente despejada el resto del día para trabajar en condiciones óptimas y para disfrutar de tu día con tu familia, con tus amigos y contigo misma.

+ Pero hay que seguir pensando, ¿verdad? La preocupación está ahí y la de perder el trabajo es una posibilidad real. Así que planea, ¿qué puedes hacer en caso de que ocurra? ¿Puedes prepararte de alguna manera para ese momento?

+ Renueva tu currículum, mejóralo, sigue formándote y, si es posible, ve ahorrando un poco por si no tienes prestación por desempleo. Reduce gastos innecesarios, esos que todos tenemos aunque no los veamos.

+ Dale la vuelta a la situación. Es cierto que quedarte sin trabajo es una faena y te puede meter en un problema importante pero, ¿y si aprovechas la oportunidad?

Encerrados en nuestra zona de confort, obligados generalmente por el aspecto económico, no podemos ver la cantidad de posibilidades que tenemos en la vida, a nivel laboral y a nivel personal. No te pedimos que mañana llegues a la oficina y escribas tu carta de renuncia, pero piensa que quedarte sin ese trabajo puede ser el inicio de una nueva vida. Una vida mejor.