Qué ejercicios hacer en una dieta detox

Marta Valle

Ejercicios en una dieta detox

Las dietas detox resultan algunas de las tendencias -en materia de nutrición- más requeridas a la hora de llevar a cabo una planificación alimenticia con el objetivo de conseguir un adelgazamiento efectivo. Esta popularidad hace que muchas de las interesadas en estas rutinas se pregunten qué condiciones han de cumplir para poder realizarlas. Es el caso de la práctica de deporte, cuestión muy requerida en la sociedad moderna en la que muchas de nosotras nos interesamos en conseguir definir nuestra figura durante la mayor parte del tiempo.

Ejercicios a practicar en una dieta detox

Cuando hablamos de dietas detox, hemos de tener en cuenta que su configuración se basa en el consumo masivo tanto de frutas como de verduras a través de preparados líquidos o semilíquidos como los smoothies, los batidos o los zumos. Esta circunstancia provoca una restricción bastante importante en el consumo de macronutrientes esenciales para la subsistencia del organismo humano como son los hidratos de carbono o las proteínas. De esta forma, podríamos considerar la fórmula de los regímenes desintoxicantes como una suerte de ayuno -o semiayuno- en el que el cuerpo deja de ingerir la cantidad de energía diaria que requiere.

Esta última cuestión, la de la ingesta de energía, resulta fundamental a la hora de practicar deporte. Por cuestiones obvias, podemos entender que si un organismo no ingresa una cantidad suficiente de calorías, lo vamos a debilitar, especialmente si la rutina alimentaria que estemos siguiendo se alarga más allá de los tres días de duración. En estas circunstancias, la práctica de cualquier ejercicio físico puede ser contraproducente para nuestra salud.

La práctica de deporte sólo se puede compaginar con el seguimiento de una dieta -sea depurativa o no- si el consumo de calorías es el suficiente como para el cuerpo tenga espacio para liberar la energía necesaria para llevar a cabo los ejercicios que requiera la modalidad elegida. De lo contrario, podríamos llegar a desarrollar anomalías a nivel físico como desfallecimientos, debilidad, dolores de cabeza, problemas digestivos o náuseas.