Cómo afecta la ansiedad a las relaciones sociales

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo afecta la ansiedad a las relaciones sociales

Miedo, inseguridad y peligro son las sensaciones que te envuelven cuando sufres un trastorno de ansiedad. Se trata de una situación que puede afectar muy negativamente a tu vida social, llegando incluso a aislarte. La ansiedad es un trastorno que pone en peligro tu salud, tu trabajo, tu pareja y toda tu vida en general. Descubre cómo afecta la ansiedad a las relaciones sociales.

La ansiedad y el aislamiento social

El aislamiento social provocado por la ansiedad parece centrarse en trastornos emocionales específicos como pueden ser la fobia social o el trastorno obsesivo compulsivo. Pero la ansiedad generalizada puede ir acabando poco a poco con tu vida social y encontrarte en casa, sola y sin ganas de salir a la calle ni mucho menos ver a nadie.

Una de las consecuencias de la ansiedad es el progresivo deterioro de las relaciones sociales. Porque tu ansiedad no solo afecta a tu familia y a tu pareja, sin que tu vida social puede verse anulada debido a tu problema de ansiedad. ¿Por qué? No es fácil seguir relacionándose con el resto de las personas cuando tu realidad está distorsionada, cuando vives con miedo e inseguridad y cuando cualquier situación la ves como una amenaza o un peligro.

Salir a la calle y alejarse de ese reducto de seguridad que has ido construyendo según avanzaba la ansiedad, no es fácil. Como tampoco es fácil actuar de la forma habitual con tus amigas cuando tu cabeza no deja de darle vueltas a un posible ataque de pánico. La ansiedad limita porque necesitas más que nunca tenerlo todo bajo control. Y a menos cosas que atender, menos cosas de las que preocuparte.

No dejes que la ansiedad te encierre en casa

Tu ansiedad va a necesitar un tratamiento psicológico para superar tus miedos y tus pensamientos irracionales. Especial atención merecen las fobias que te impiden realizar determinadas actividades y que acaban por limitar tu vida hasta extremos inimaginables. Pero también hay miedos a los que debes enfrentarte por ti misma si no quieres que la ansiedad acabe con tu vida social.

Tu círculo de amistades tal vez no entienda tus reticencias a esa cena de grupo con tanta gente, o que no quieras pasar el fin de semana en una casa rural por miedo a una crisis de ansiedad. Tal vez no lo entiendan si no nunca han sufrido ansiedad, pero tendrás que ser tú la que se lo explique, honestamente y con la confianza que se presupone en un grupo de amigos.

Porque sufrir un trastorno de ansiedad también supone una prueba de amistad. Si el principal obstáculo para que continúes con tu vida es la incomprensión que genera la ansiedad, no dudes en aportar a tus amigos toda la información sobre tu problema. Tener ansiedad no algo de lo que debas avergonzarte y tus amigos podrán modificar su comportamiento más fácilmente si saben que se trata de un problema temporal que vas a superar, por qué no, con su ayuda.