Cómo afecta la ansiedad a tu trabajo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Consecuencias de la ansiedad en el trabajo

Nos preocupan los trastornos de ansiedad porque, si no se tratan, pueden acabar afectando todos los ámbitos de la vida. La ansiedad no solo pone en peligro nuestro propio desarrollo personal, sino que también se ven afectados familia, amigos, pareja y, especialmente el trabajo. Cuidado, porque la ansiedad puede hacerte perder tu trabajo.

Consecuencias de la ansiedad en el trabajo

La ansiedad se manifiesta en una serie de síntomas que inevitablemente van transformando nuestro comportamiento. Con el paso del tiempo, la ansiedad hace estragos en nuestro día a día en forma de insomnio, mal humor, inseguridad, necesidad de control, temor, falta de concentración y un sinfín de dolencias físicas que son el resultado de somatizar la ansiedad.

En todo caso, todos estos síntomas, manifestaciones, o las distintas caras de la ansiedad, repercuten negativamente en nuestro trabajo. ¿Cómo? Para empezar, acudir a trabajar nerviosa, sin haber dormido apenas y con infinidad de preocupaciones que te inquietan resta productividad. En ese estado, es inevitable que rindas menos, que seas menos eficiente y es más probable que cometas errores.

La ansiedad también empeora esos errores que puedas cometer en el trabajo, porque habrás perdido la capacidad para gestionarlos, los verás más importantes aún de lo que son y eso te pondrá mucho más nerviosa. Tampoco podemos olvidarnos cómo afecta la ansiedad al estado de ánimo, que puede hacer que pasar la jornada laboral contigo sea un infierno.

Evitar que la ansiedad afecte a tu trabajo

No hay una fórmula mágica, ni siquiera un tratamiento eficaz que evite que la ansiedad afecte negativamente a tu trabajo. Y en ocasiones te vas a encontrar en una delicada situación laboral porque no todo el mundo comprende el alcance de los problemas de ansiedad. Aún a riesgo de incomprensión, la verdad que la mejor manera de reducir daños es comentar abiertamente en tu trabajo el problema que estás sufriendo.

De esa manera, podrás negociar, por ejemplo, otro horario, otro departamento o incluso, podrías pedir una reducción de jornada si puedes permitírtelo hasta que logres curarte. Eso sería lo ideal, pero sabemos bien que no todas las empresas cuidan de la salud de sus empleados. En ese caso, lo que necesitas es una terapia psicológica para aprender a manejar tu ansiedad.

Si no quieres que la ansiedad afecte en tu trabajo vas a tener que pedir ayuda profesional, un psicólogo conductual que te ayude a transformar tu punto de vista distorsionado por la ansiedad y que logre liberar tu mente de miedos e inseguridades irracionales. Así, tendrás toda tu mente libre para seguir siendo tan eficaz como siempre en tu trabajo y para aportar soluciones.