Las 5 situaciones que más ansiedad generan

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Dice la canción que  hay tres cosas en la vida: salud, dinero y amor. Y es cierto. Mientras tengamos estas tres parcelas de nuestra vida bajo control, podemos vivir un cierto equilibrio emocional. Es cuando alguno de estos ámbitos se tambalea cuando aparecen los trastornos de ansiedad. Describimos las 5 situaciones que más ansiedad generan.

5 situaciones que provocan ansiedad

1. Inestabilidad laboral. La situación actual de crisis ha multiplicado la precariedad laboral y también la inestabilidad. Hoy nos rodea una sensación de temporalidad en el trabajo que genera una gran ansiedad. El miedo a perder el trabajo nos hace aceptar más responsabilidades de las que deberíamos y dedicarle más horas al trabajo que a nosotras mismas. Levantarnos cada mañana con la sensación de que todo el esfuerzo que hacemos tal vez no sea suficiente para mantener el empleo provoca una sensación de inseguridad que aumenta el nerviosismo.

2. Estar en paro. Si el trabajo provoca ansiedad, la falta de él también. Muchas personas han perdido su trabajo y las perspectivas de futuro no son nada alentadoras. La ansiedad es una de las consecuencias de estar en paro provocada por la frustración de una búsqueda de empleo con resultados desesperanzadores. La recomendación es mantener la calma para utilizar los mejores recursos en la búsqueda del empleo, pero ¿cómo calmar los nervios cuando la situación de desempleo se alarga?

3. Discusión de pareja. Ya sabemos que enamorarse provoca ansiedad, pero es una ansiedad positiva, muy distinta de la que aparece con la primeras discusiones de pareja. Los problemas de pareja son una de las principales causas de ansiedad, por esa falta de control que tenemos sobre los sentimientos. Miedo al cambio y los nervios de no poder solucionar los conflictos cuanto antes son las principales características de esta ansiedad amorosa.

4. Enfermedad. La salud es otro de los focos más importantes de ansiedad. La intuición de que algo va mal, la incertidumbre ante el diagnóstico y las dudas sobre el resultado de los tratamientos generan una ansiedad muy lógica pero que se nos puede ir de las manos si perdemos la perspectiva.

5. Evaluación. Las situaciones en las que nos enfrentamos a una evaluación a una valoración motivan la aparición de la ansiedad, aunque suele tratarse de una ansiedad temporal que no necesita tratamiento. Los momentos previos a un examen, a una entrevista de trabajo y hasta ese día crucial en el que conoces a tus suegros son propicios para que los síntomas de la ansiedad nos jueguen una mala pasada.