¿Qué es mejor para la ansiedad, el frío o el calor?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Especialista en interpretación de sueños

Nuestro estado de ánimo se ve afectado por los cambios estacionales, por la temperatura, por la cantidad de luz y por los diferentes fenómenos meteorológicos. Pero nos estamos preguntando si los trastornos de ansiedad empeoran con el frío o con el calor. Y aunque se suele proponer al frío y al invierno como al principal culpable del recrudecimiento de los trastornos emocionales, la respuesta no es tan sencilla. ¿Frío o calor? Depende de cada persona.

La ansiedad que empeora con el frío

En efecto, el frío puede empeorar algunos de los síntomas de ansiedad. El invierno, la escasez de luz y las bajas temperaturas no son el momento ideal para mantener nuestro estado de ánimo en lo más alto. No apetece salir porque anochece muy pronto y la tensión muscular empeora por el frío. Además, el frío invierno no solo empeora la ansiedad, sino también otros trastornos emocionales, como la depresión.

La lluvia, el viento y las tormentas tampoco son los mejores aliados de un día tranquilo. Hay personas que no solo tienen miedo de las tormentas, sino que sufren una verdadera fobia a los truenos y rayos, con lo que el trastorno de ansiedad no hace sino empeorar. De la misma forma, la nieve no resulta tan ideal para muchas personas, que la ven como un fenómeno meteorológico peligroso, por lo que su mecanismo de alarma o de ansiedad se dispara.

Un día lluvioso y frío tampoco es lo más adecuado para una persona que lleva sufriendo durante un tiempo un trastorno de ansiedad generalizada. Los síntomas de la ansiedad pueden empeorar por la angustia, así como el pesimismo y la falta de motivación. Los días oscuros no promueven la energía que necesitamos para superar la ansiedad, pero también es cierto, que algunas personas se sienten más seguras y relajadas escuchando la lluvia golpear los cristales.

La ansiedad que empeora con el calor

Y es que una cosa es que el clima influya en el estado de ánimo y otra muy distinta es que afecte de la misma manera a todas las personas. Todo lo contrario. De la misma forma que el invierno puede suponer un infierno para la ansiedad de algunas personas, hay otras que ven cómo su ansiedad empeora con el calor. Uno de los síntomas de ansiedad que más empeoran con el calor es la irritabilidad. Las altas temperaturas también son consideradas por muchas personas como una señal de peligro, con lo que su ansiedad aumenta.

Aunque el tipo de ansiedad que más se ve afectado por el calor es el trastorno obsesivo compulsivo. Cuando existe un trastorno de ansiedad previo, el calor excesivo puede empeorar esos rituales o movimientos repetitivos, como lavarse las manos continuamente o pasar muchas veces al día por la ducha. También son más frecuentes los ataques de pánico con el calor y sensaciones como la falta de aire o la sudoración se hacen aún más frecuentes.

En definitiva, no hay una respuesta única a si es peor el frío o el calor para la ansiedad. Todo depende del tipo de ansiedad que se sufra y del propio organismo, que no reacciona igual en todas las personas. En cualquier caso, debemos observar si nuestro trastorno de ansiedad empeora en el invierno o en el verano, porque es una información determinante para acertar con el tratamiento más adecuado.

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