Intuición: por qué es bueno dejarse llevar por lo que uno siente

Una corazonada te puede llevar a la solución correcta mucho antes que una decisión meditada

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Estamos acostumbrados a pensarlo dos veces antes de actuar. Según cómo de importante sea la decisión, podemos pensarlo incluso más de dos veces, analizamos el contexto, las posibles consecuencias, los pros y los contras. Y al final, después de todo un agotador proceso de razonamiento lógico, puede que tomemos la decisión equivocada. La pregunta es necesaria: si nos dejamos llevar por la intuición, ¿qué pasaría?

Qué es la intuición

Pero, ¿qué es realmente la intuición? Es la habilidad para conocer, comprender o percibir algo de forma clara e inmediata sin la participación de la razón. Lo que se llama corazonada y que últimamente no está bien considerada. Relegamos la intuición a lo más profundo de nuestra mente, que es ahí donde realmente habita y la dejamos encerrada con cadenas para que no se le ocurra intervenir en nuestra vida.

No queremos actuar por instinto, por impulsos, por intuiciones o por corazonadas. Actuar así tiene una imagen de locura, de poca profesionalidad y de inmadurez. Tenemos que tomar las decisiones muy meditadas, analizando todo una y mil veces, hasta que nos decidimos a actuar. Y, como ya hemos comprobado más de una vez, el razonamiento lógico también nos lleva a tomar decisiones equivocadas.

¿Por qué no utilizamos la intuición?

Está mal visto dejarse llevar por lo que uno siente, eso está claro. Casi nadie reconoce que dejó su trabajo por una corazonada, que algo dentro de él le llevó a la necesidad de renunciar a su carrera profesional. O esa otra persona que se fue de viaje a Tailandia y decidió quedarse allí a empezar una nueva vida, tampoco reconoce que fue la intuición la que le impulsó a hacerlo. No, aquí todos tomamos decisiones racionales.

La razón le ha ganado la partida a la intuición. Y no solo eso. La razón entorpece la tarea de la intuición llenándola de prejuicios, ideas preconcebidas, enseñanzas moralistas, valores inculcados y un montón de aspectos externos socioculturales que adormecen nuestra verdadera naturaleza, nuestro instinto, nuestra intuición o lo que se conoce como el sexto sentido.

¿Qué pasa cuando utilizamos la intuición?

Pero, ¿qué pasaría si empezáramos a dejar aparcado el razonamiento lógico para seguir nuestra intuición? Lamentablemente también podríamos cometer errores, pero es que los errores también forman parte de la vida. Sin embargo, sí podemos afirmar que si nos dejamos guiar por la intuición seríamos más felices, con todos esos errores incluido.

Más felices, porque seríamos más auténticos. Porque al seguir nuestra intuición estamos respetando nuestros valores, esos valores intrínsecos y naturales, no los valores impuestos por la sociedad, los padres o la enseñanza. Nuestra intuición conoce perfectamente quiénes somos, qué queremos y qué necesitamos.

Haz memoria y repasa tus momentos más felices, ¿no fueron producto de tu intuición, no fueron fruto de que te dejaste llevar por lo que sentías?

Puedes leer más artículos similares a Intuición: por qué es bueno dejarse llevar por lo que uno siente, en la categoría de Autoayuda en Diario Femenino.